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martes, 19 de julio de 2022

Sobre el lavado de coches en la calle

 Es posible que aquel que venga de fuera de Melilla, se extrañe al ver, en muchas esquinas, al lado de árboles, farolas... montones de garrafas de agua vacías o incluso llenas. Al principio, puede que piense que están ahí por algún motivo concreto, evitar que los perros, por ejemplo, orinen en esa zona. O quizás porque en Melilla no hay contenedores amarillos, que son donde se recogen los residuos plásticos y entonces se dejan ahí, al lado de un árbol, para que un camión, en recogida especial, los recoja. Pero no, luego descubres que sí que hay contenedores amarillos y muchas veces llenos de garrafas hasta rebosar. Hasta que por fin, descubren el motivo y función de esas garrafas: lavar los coches en la calle.

Así es, en su mayoría residentes del CETI, aparecen diariamente cargados con garrafas de agua. Se colocan debajo de un árbol, para aprovechar su sombra y las garrafas al sol, para calentar el agua. Entonces alguien se acerca a su coche o sale del mismo y ellos mismos se acercan al conductor y le dicen: "¿Limpia?" Si la respuesta es positiva, el "limpiador" vierte agua en un cubo, saca un trapo, un chorro de fairy (en el mejor de los casos) y empieza a frotar el coche de arriba a abajo, de izquierda a derecha. Terminada la primera operación de enjabonar, comienza la segunda, que es la aclarar. Con el mismo trapo que ha utilizado, y si acaso otro que permanecía en el suelo, comienza a quitar el jabón (?) echando agua de un lado a otro del coche. Y finalmente el secado, con otro trapo que se supone seco (y se supone seco porque ha estado extendido al sol hasta su uso) empieza a sacar brillo al coche. Al final, el resultado es estupendo. El polvo o tierra que estaba pegado en una zona del coche, se encuentra esparcido por todo el coche, de una forma tan fina que a simple vista no es apreciable, pero a contraluz, se aprecia. Y es que no es lo mismo limpiar el coche con un lavado a presión, que lavar el coche en la calle, con un cubo y un trapo. Ahora bien, en el lavado a presión te cuesta 10 euros, mientras que el amigo del CETI, por 3 euros te ha "limpiao" el coche.

Es que se tienen que ganar la vida. Es el comentario de muchas personas que pagan por esta limpieza, más o menos rápida. Ya que, en ocasiones pueden estar una hora con el coche y en otras, si tienen otro coche esperando, les puede costar 20 minutos.

Si en vez de hacer el lavado el migrante, lo realizas tú y limpias tu propio coche en la calle, entonces viene el policía local de turno y te saca la normativa vigente en la Ciudad Autónoma. Recurrimos a la Ordenanza para la recogida de residuos municipales y la limpieza diaria en la CAM, Capítulo II (usos específicos y actividades de los espacios públicos), artículo 27.2: "Se prohíbe lavar vehículos y maquinaria en los espacios públicos, así como cualquier actividad propia de un taller de automoción".  Y esto está vigente desde 2015. Vamos, que no se puede lavar el coche en la calle. Ahora, si lo hago yo, pago 900 euros de sanción, si lo hace el migrante no pasa nada, se hace la vista gorda. Y esto que estoy denunciando, no solo ocurre en los barrios, sino que lo estamos viendo diariamente en el mismo centro, en la Plaza de España, frente al Ayuntamiento.

Así que, como buen ciudadano, siempre que el migrante me dice: "¿limpia?", mi respuesta, para evitar que le sancionen con 900 euros, le respondo: "no, déjalo, es que me gusta verlo sucio".

lunes, 27 de junio de 2022

El último (por ahora) salto en Melilla

 El viernes, desde muy temprano, daba vueltas el helicóptero vigilando, arriba y abajo, la valla fronteriza de Marruecos con Melilla. Las sirenas comenzaban a oírse, pero todavía no había empezado lo que, horas más tarde, se convertiría en un nuevo salto masivo a la valla.

Serían sobre las 9:00 de la mañana cuando las sirenas comenzaron a oírse con fuerza. Ahora sí se estaba produciendo el temido y esperado salto que se había preparado hacía horas. Más de 2000 personas intentando llegar hasta la valla. La policía marroquí intentando contenerlas, incluso cargando contra ellas. Ellos defendiéndose con palos, hierros e incluso cuchillos. Imposible hacer frente a semejante avalancha. La policía española preparada con botes de humo para poder contenerlos, pero todo era imposible.

Al final, el cordón de la policía marroquí cae. Los migrantes llegan a la valla y uno de ellos, con una radial comienza a romper los candados de una de las puertas de acceso a la valla. Muchos empiezan a escalar la valla. Abren la puerta, avalancha. Unos caen de lo alto sobre los otros. Al final la policía española no es capaz de contener tal avalancha de jóvenes de Mali, de Sudán, de Burkina Faso, de Chad y 130 se cuelan en territorio español. Otros muchos son colocados nuevamente en territorio marroquí. La "batalla campal", en la que han volado piedras, orines, palos, hierros e incluso mordeduras, se salda con 130 migrantes que acceden a España, 20 agentes en urgencias, lunas de coches reventadas a pedradas, un centenar de agentes marroquíes heridos, 4 agentes marroquíes fallecidos y al parecer 37 migrantes fallecidos.

La polémica vuelve a estar servida, una vez más. Hace unos meses, la policía y militares marroquíes hicieron batidas por los montes del Gurugú e hicieron retroceder a los migrantes que allí se encontraban a otros bosques a unos 20 kilómetros de Melilla. Así que, hay que tener en cuenta que, cuando llegan a la valla, han recorrido esos 20 kilómetros andando o corriendo. Después llega el momento de trepar a la valla, y se cuelgan unos detrás de otros. De manera que, si cae el de arriba, arrastra al resto hasta el suelo y hay que pensar que, caer de 6 metros de altura, con las fuerzas ya debilitadas, pues puede provocar lesiones graves. Y si encima se empiezan a caer unos encima de otros y la multitud se agolpa sobre los que han caído. Al final, el de abajo o es fuerte y aguanta el peso o fallece.

Pero no podemos olvidar que llegan muy preparados, no hablamos físicamente, que también, sino con palos, mochilas con piedras, hierros y todo lo que van pillando por el camino. Con decir que era la primera vez que se oía que venían con una radial. Ayer, un amigo me preguntaba ¿una radial de batería, y de dónde la sacan? Pues hace un mes, la vendía el Lidl, porque yo la estuve mirando y con un par de baterías, con su cargador y todo. Así que, cada vez están más preparados y atacan sin piedad, porque la presión es muy grande.

La presión migratoria en todos los países de África es muy fuerte. Ya no solamente las guerras como la de Sudán, sino la crisis que estamos viviendo en nuestros países de Europa, se multiplica en los países de África.

Hay que buscar soluciones. Pero soluciones conjuntas, porque el problema no lo tiene España. El problema lo tiene Europa. La mayoría de estas personas que tratan de entrar por Melilla, no terminan en España, sino que continúan por toda Europa. Porque España, Italia e incluso Grecia, no son más que países de entrada y de paso, en los que iniciar la regularización de su situación.

Y las soluciones no están en ayudas o en CETIs en España o en Europa, sino en ayudas directas a las poblaciones africanas. De nada sirve seguir alimentando a sus gobiernos, porque estos pretenderán que sigan viniendo, ya que ellos se quedan con las ayudas que les dan Europa. Las ayudas tienen que venir directamente a la población. Y también es importante desmantelar todas esas mafias que se dedican a vender que venir a Europa es salvarse, ya que aquí se vive muy bien. Claro que se vive muy bien, en comparación con lo que ellos tienen y como viven en sus países. Personalmente creo que, hay para todos, pero repartiéndolo correctamente entre todos. No podemos seguir manteniendo gobiernos que se están enriqueciendo a costa de su pueblo.

miércoles, 19 de mayo de 2021

Y accedemos al chantaje de Marruecos

Pues eso, ya está solucionado. Ayer entraban a mansalva los marroquíes en Ceuta. Lo intentaban en Melilla por la noche y eran repelidos por la Guardia Civil y devueltos a Marruecos inmediatamente. Pero es que el mismo día por la tarde ya estaba solucionado. El ministro de interior salía ante la prensa y declaraba que se habían entregado a Marruecos 30 millones de euros. Explicaba que era un dinero para combatir el tráfico de drogas, de personas y que no tenía nada que ver con lo sucedido en Ceuta. Y va él y se lo cree.

El mes pasado fueron 35 millones en coches todoterreno para combatir con las mafias de drogas y con las mafias de personas. Este mes son 30 millones con el mismo destino y pregunto: ¿cuánto será el mes que viene? Porque ¿alguien se ha creído que ese dinero tiene ese destino que han dicho? No se lo creen ni ellos.

Ahí tenemos un rey que está entre los primeros de la lista Forbes, la lista de los más ricos del mundo. Un hijo que es el joven más rico con la edad que tiene, y mientras tanto un pueblo que se muere de hambre, de miseria, de falta de sanidad, analfabeta...

Y mientras tanto, el presidente Sánchez volaba a Ceuta y acto seguido a Melilla. No sabemos muy bien con qué fin. ¡Ah, bueno! para "solidarizarse" con la situación del pueblo ceutí y del pueblo melillense. Tanto en Ceuta como en Melilla ha sido recibido entre pitos, abucheos, increpaciones... Menos mal que habían avisado a los palmeros de turno que lo recibían con aplausos y el puño en alto.

A puño en alto el que escribía Gloria Rojas a la salida del Ayuntamiento de Melilla acompañada de Sánchez. ¿Qué celebraba? Pues no lo sabemos muy bien, porque salía saltando, aplaudiendo, con el puño en alto y alentando a sus palmeros a que gritasen más fuerte que los que le pitaban y gritaban que se fuera. Es posible que celebrase que el presidente Sánchez había acabado pagando el chantaje de Marruecos. Quién sabe. Lo cierto es que ella expresaba una gran alegría con su traje rojo y la acompañaba la Delegada de Gobierno, la señora Moh, vestida de verde que también levantaba el puño en señal de victoria.

Y tras la rápida visita en Ceuta y Melilla, vuelta a Madrid. Supongo yo que a seguir dando órdenes para subir los impuestos, para crear nuevos impuestos. Hay que recaudar 30 millones de euros que se han ido a Marruecos y por supuesto, pagar el gasto de su viaje a Ceuta y Melilla. Gasto de todo su séquito y la movilización de policías para poder hacerse la foto en Ceuta y Melilla. Y mientras tanto, los policías, los militares, los voluntarios de Cruz Roja, dando la cara y recogiendo a los migrantes que llegan a la playa exhaustos. Devolución en caliente o no caliente, pero han accedido al chantaje de Marruecos.

martes, 18 de mayo de 2021

El chantaje marroquí

Lo que ha pasado ayer 17 de mayo en Ceuta y lo que puede pasar hoy, porque la cosa no parece que vaya a cambiar, es parte del chantaje marroquí que lleva viviendo España durante años. Y lo peor de todo es que nuestro gobierno, sea de un color o de otro, siempre se lo ha permitido y se lo ha concedido.

Quiero dinero, así que os cuelo unos miles de migrantes por la frontera y en cuestión de horas, tengo el dinero en mi bolsillo. Que quiero más, pues ahora te envío unas cuantas embarcaciones a las costas de Canarias o hacia la Península y ya me lo das.

¿Quieren explicarme cómo es posible que Marruecos tenga mejores dotaciones en sus coches patrulla que nuestra Guardia Civil? Pues por lo mismo. Quiero 90 coches de policía todoterreno, equipados con la última tecnología y además con todos los extras, porque son para vigilar las fronteras y si no, pues te pasarán unos cuando migrantes para allá. Y España se gasta cientos de miles de euros en equipar la policía marroquí y abandona a la policía española.

Las imágenes de ayer se deben a un nuevo chantaje provocado porque España ha acogido en un hospital de Logroño al líder del Frente Polisario, una de las grandes batallas de Marruecos con el Sáhara. Recordemos que el Sáhara fue español hasta que, a finales de los 70, España dejo a su suerte a estos ciudadanos y a Marruecos le faltó tiempo para anexionárselo y por supuesto para quedárselo, cosa que llevaba años pidiendo. Hace unos meses, Estados Unidos dio luz verde a Marruecos con este reconocimiento e incluso apoyó la anexión, con lo que Marruecos ganó una batalla que llevaba tiempo abierta.

El líder del Frente Polisario, la única oposición a esa "invasión marroquí" cayó enfermo con COVID-19, y España, en una de sus ayudas humanitarias, lo trasladó a un hospital en Logroño para poder ser atendido en condiciones. Esto enfadó a Marruecos, que pidió a España que no lo acogiesen. Y como España se negó a rechazarlo, la amenaza de Marruecos empezó. "Te voy a mandar unos cuantos miles para allá", como siempre. Y le faltaron días para decirlo y hacerlo. En una sola jornada 5000 marroquíes han llegado a Ceuta cruzando un simple espigón de una playa a otra. Las patrullas marroquíes no sólo han mirado para otro lado, sino que encima les han ayudado y les han animado.

Y esto no ha hecho nada más que empezar. Anoche otros 86 llegaron a Melilla por el Dique Sur, también a nado. Toda la noche el helicóptero dando vueltas. A primeras horas de la mañana las sirenas llenan la ciudad. Todas las noticias dicen que vienen hacia la frontera de Melilla miles de autobuses cargados de migrantes dispuestos a saltar la valla como si de una competición se tratase. Y mientras tanto, el gobierno español pensando en las, los, les transgénero.

Está visto que este rey de Marruecos es un tirano y un egocéntrico. Cuando él estuvo enfermo no dudó en pedir que en Francia le operasen y le curasen. Pero cuando otro está enfermo, si es su enemigo, que se pudra y que nadie lo acoja. Y por si fuera poco, EEUU haciendo la vista gorda y apoyando causas sin sentido. Apoyando a Israel, porque sabe que es la mano que le da de comer. Ahora apoya a Marruecos, porque es un punto estratégico y le interesa. Lo que tendría que hacer EEUU es ocuparse de su frontera con México y tratar de solucionar ese problema que es tan grave como el nuestro y no meterse en más marrones y crear más problemas.

miércoles, 20 de enero de 2021

Los saltos de la valla continúan

Llevamos 20 días de este año 2021, con las fronteras cerradas y ya nos han entrado más de 90 inmigrantes por la valla. Valla, que por otra parte, se está remodelando, quitando las peligrosas concertinas o cuchillas y poniendo un sistema circular que, según los creadores de las mismas, son más eficaces que las concertinas, porque es mucho más difícil acceder a ellas.

Alguno pensará, pues vaya eficacia si ya se han colado 90. Bueno, hay que decir que el salto se ha producido por un lugar en el que no se han colocado las nuevas vallas, la zona de la frontera de Marihuari y el Río Nano. También es cierto que el gobierno indicó que no se iban a poner en toda la valla este nuevo sistema. Así que, claro que el sistema funciona, dejando huecos por los que se pueda pasar, las mafias no van a ser tan tontas de mandarles directos a la nueva valla, sino que buscarán la forma de cruzar por los espacios que no estén cubiertos.

87 inmigrantes han saltado ayer 19 de enero. Desde las 5 de la mañana el helicóptero dando vueltas y tratando de localizar a la avalancha de inmigrantes (más de 150 según fuentes marroquíes) que se acercaban a la frontera. El tema es que resulta muy difícil localizarlos, por el terreno y además frenarlos es muy difícil porque son muchos para la cantidad de militares y policía marroquí que están colocados en los puestos de la valla. Y porque tampoco les interesa ya que ganan más dejando pasar que frenando. El salto más numeroso desde hacía 2 años, han indicado.

De estos 87 inmigrantes, unos 70 han sido llevados al CETI, donde han sido atendidos y el resto han sido llevados a hospital comarcal para curarles de las heridas que traían y producidas en el salto de la valla. Uno de los guardias civiles también ha resultado herido y atendido en el hospital comarcal, según los medios de comunicación. Y yo me pregunto: ¿cómo es que les llevan al CETI directamente y no les hacen antes una cuarentena o un control de pruebas? ¿Dónde hacerles esta cuarentena?

Pregunta que tiene rápida respuesta. Hace ya unos meses, el gobierno de Melilla se gastó un dinero (una buena cantidad de dinero), en acondicionar, mediante unos módulos, limpieza, personal... y resulta que está vacío, que allí nadie va o a nadie envían. Se supone que se iba a acondicionar para sacar del CETI aquellos casos que estuvieran positivos o bien que hubieran tenido contacto. Allí trasladaron unos pocos cuando hubo un brote en el CETI, pero luego se abandonó sin más y allí están todas las instalaciones vacías. Pues lo lógico hubiera sido trasladarlos allí y no al CETI directamente.

No sabemos lo que hay en Marruecos, pero seguro que alguno viene infectado. Como no se les ponga medidas, mañana tenemos los números disparados nuevamente en Melilla. Y claro, otra vez más los que sufriremos las consecuencias seremos los ciudadanos melillenses y no ellos que seguirán campando a sus anchas por las calles sin ningún problema.

También he podido leer que, como venían por la calle donde se encuentra el colegio del Buen Consejo, y era precisamente la hora de entrada de los niños y niñas, la policía local tuvo que recoger a las familias dentro del colegio hasta que pasaron los inmigrantes, no por miedo a que les atacasen o les hiriesen, sino precisamente porque como no se saben si vienen o no contagiados, para evitar que tuvieran contacto con aquellas personas. Así que, así tenemos que estar en Melilla para evitar que nos contagiemos.

Por cierto, la culpa sigue siendo de la hostelería, bares y restaurantes que no dejan de acoger gente en su interior sin mascarillas, todos apelotonados y sin cumplir las normas más básicas de higiene. Felicidades señores políticos por su excelente gestión.

miércoles, 30 de diciembre de 2020

Amenazas para conseguir mi propósito

La noticia en la prensa de esta mañana es que ayer un residente del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes de Melilla (CETI), se había subido a la cubierta de la entrada del centro amenazando con tirarse y suicidarse. Al lugar se trasladaron los bomberos que colocaron el colchón de salvamento en el suelo para evitar el golpe y al poco tiempo, el inmigrante bajó por su propio pie sin llegar a más. El espectáculo había acabado y sin más complicaciones ni otro tipo de intervenciones.

Hay que reconocer que el CETI está saturado. Que hay más de 1000 personas en un espacio que no tiene capacidad para tanta gente es una realidad desde hace meses. Pero también es cierto que la finalidad de estas llamadas de atención es que quieren salir de allí y ser trasladados a la Península. La mayor parte de estos residentes son de nacionalidad tunecina, marroquí y argelina. Una bomba de relojería. Su propósito, según ellos, es seguir su viaje hacia Europa, Bélgica, Alemania, que se están convirtiendo en países de acogida.

La situación de la frontera cerrada ha provocado que el número de inmigrantes que entran por tierra halla disminuido. Si bien las entradas que se están produciendo son por vía marítima. Las embarcaciones que llegan a las islas pertenecientes a España han aumentado y todos ellos son trasladados a Melilla. Ni que decir tiene el caso curioso que se produjo el lunes, cuando una lancha rápida se acercó a la playa de Horcas Coloradas, soltó a los tres inmigrantes, uno de ellos tuvo que ser atendido por los sanitarios y salió zumbando a alta mar, algo que no se había visto con frecuencia.

Me parece increíble que estemos más preocupados de estas personas que llegan a nuestro país de forma ilegal y que pretenden, mediante presiones, que las trasladen a la Península, que las dejen libremente circular por el país y que además puedan tener los mismos derechos que los ciudadanos españoles. Si entras de forma ilegal en un país, tendrías que ser apresado y devuelto a tu país sin condiciones. Si lo que pretendes es huir de la guerra y de la miseria de tu país, hay medios para solicitar asilo en otros países. La fuerza nunca debe ser medida para conseguir un propósito. Y más cuando se está viendo que estas personas llegan con móviles y ropas de marca, portando paquetes de droga y sanos y fuertes. Algo está fallando en esta sociedad nuestra.

lunes, 21 de diciembre de 2020

¿Cuánto nos cuesta mantener los "sin techo" marroquíes?

Como últimamente estoy aburrido, se me ocurrió empezar a rebuscar en el portal de transparencia de la Ciudad de Melilla y descubrí cosas muy curiosas que se nos pasan desapercibidas en la mayoría de las ocasiones. He de decir que el portal de transparencia de la página web de la ciudad está cerrado desde 2018 y que ha sido llevado al ministerio de Hacienda, como todos los de las Comunidades Autonómicas. Y también hay que pillarle el tranquillo para poder encontrar la información que uno va buscando o quiere sacar, ya que, como vayas un poco despistado no sales de un bucle en tus peticiones.

Así que una vez que pude acceder a los contratos menores de la Ciudad en este año 2020, me entretuve con un tema que me interesaba. Voy a relatar un poco la historia desde que comenzó en marzo.

El 13 de marzo por la noche, un día antes de que el tema de la pandemia saltase por los aires, el gobierno de Marruecos decretó el cierre de la frontera de Melilla y Ceuta. Así que hasta las 12 de la noche, todos aquellos marroquíes que estuviesen en territorio español podían regresar. Después de esa hora "búscate la vida", fue el lema. Esta situación sigue vigente a día de hoy, aunque existen algunas rutas de conexión desde la Península.

La cosa es que aquí en Melilla se quedaron cerca de 300 marroquíes (más o menos fue la cifra oficial en un principio). Estas personas estaban en la calle, con lo que el gobierno de Melilla, pensando que esta situación sería temporal y que se permitiría el paso a Marruecos en cosa de días o semanas, buscaron una solución para poder recoger a estas personas y sacarlas de la calle.

En un principio se las instaló en el Pabellón Lázaro Fernández, en el barrio del Real. Este pabellón está rodeado de viviendas y queda en el centro, más o menos, del barrio. Por lo tanto se habilitó para poder acogerles. Pero allí duraron menos que un caramelo a la puerta de un colegio. Por la noche estas personas se dedicaban a montar juerga: bailes, gritos, peleas, se escapaban del pabellón y pululaban por la ciudad... Y eso que estábamos confinados en nuestras casas y nos pedían que no saliéramos a la calle. Así que los vecinos empezaron a protestar porque no podían dormir ni de día ni de noche. Y entonces el gobierno de la Ciudad busca una solución, una nueva ubicación.

Ahora busco entre los contratos menores el coste de la habilitación, mantenimiento y limpieza del pabellón, seguridad, en estos días que estuvo ocupado. Hay que añadirle el arreglo de los desperfectos ocasionados, porque rompieron y destrozaron lo que les dio la gana. Entre los meses de marzo y abril se gastaron 58.386,86 euros en contratos que he podido localizar.

De aquí se les traslada a las instalaciones de un conocido complejo hostelero dedicado a fiestas y banquetes, V Pino. Se encuentra próximo a las instalaciones del aeropuerto y por lo tanto un poco alejado de la población, por lo que así podemos evitar los ruidos y fiestas nocturnas. Allí les montan una serie de carpas, que tal y como se anunció en un principio eran las carpas que se utilizaban para la feria de Melilla en septiembre. Parecía que el tema estaba solucionado y que allí ya no habría más quejas, hasta que llegaron las lluvias de abril y mayo y aquel terreno empezó a encharcarse y a no tragar el agua que caía. Las carpas, abiertas por abajo, empezaron a colar el agua hacia el interior, lo que provocaba que dentro de ellas se hiciese un perpetuo charco sobre el que tenían que dormir. Condiciones inhumanas, desde luego.

Total que también hubo que desalojarlos de allí y trasladarlos. Mientras tanto otra deuda nos había quedado en estas instalaciones. Entre seguridad, habilitación y limpieza, más reparación de los desperfectos ocasionados y que tuvieron que ser reparados para que el propietario de la finca no denunciase, se gastaron entre abril, mayo y junio (e incluso un gasto que he encontrado de agosto), 39.118,06 euros.

Así que se decide trasladarlos a la Plaza de Toros, la Mezquita del toreo, la única plaza de toros que quedaba en activo en el norte de África. Y digo que quedaba, porque ya se han encargado ellos de cerrarla y de hacer que no se vuelva a utilizar. Se trasladan allí a todos estas personas, se acondicionan los pasillos y salas de la plaza y además en el ruedo se instala una carpa de las que han quedado más o menos reutilizables del V Pino. Nuevamente hay que contratar la seguridad, limpieza, reparaciones y arreglos que van surgiendo en los meses. Y empiezan los gastos que todavía a mes de hoy siguen aumentando. Desde los meses de abril, mayo, septiembre tenemos 77.740,20 euros. A estos gastos supongo que hay que añadirle la alimentación diaria de toda esta gente.

Y aquí siguen acogidos todas estas personas marroquíes que se han quedado en la Ciudad Autónoma. Ahora seguimos añadiendo. En el mes de junio, si no recuerdo mal, se consigue abrir un pasillo humanitario para poder trasladar estos inmigrantes que se han quedado aquí a sus hogares en Marruecos. Se organizan unas listas, ya que las plazas también son numeradas, 200 personas. Y entonces empiezan a salir marroquíes que estaban en Melilla en casas, vecinos, familiares, y Dios sabe dónde. Lo cierto es que se abrieron las fronteras, pasaron 200 personas y cuando se volvieron a cerrar, el número de personas acogidas en la plaza de toros, apenas había descendido. ¿Y eso cómo pudo ser? Pues porque en las listas empezaron a aparecer nombres y personas que no se tenía conocimiento que estaban aquí. Para encabezar la lista estaba el alcalde de la ciudad de Nador, localidad próxima a Melilla. Vamos, que este señor había quedado atrapado aquí el día 13 de marzo y tres meses después regresaba a su ciudad y por supuesto a su puesto de trabajo, dirigir el ayuntamiento de su ciudad. Increíble, pero cierto. Para qué veamos lo útil y necesario que es un alcalde para el funcionamiento de una ciudad en plena pandemia sanitaria.

Bien, meses más tarde se volvieron a abrir las fronteras con un nuevo traslado de inmigrantes a Marruecos y nuevamente listas y números para el traslado. Otros 200 inmigrantes marroquíes y ¡¡todavía siguen quedando cientos de marroquíes en la plaza de toros!! Pero bueno, ¿cómo es posible? Pues así estamos. Y por si fuera poco, el gobierno de la ciudad aprovecha para desalojar de las instalaciones de la plaza de toros, a la Asociación taurina, que tenían un local de hostelería allí y que también hay que decir, estaban sentenciados, no a salir, sino a que se pusiera a concurso la gestión del local. Lo cierto es que este gobierno aprovechó, con la disculpa de que eran necesarias las instalaciones, para desalojar el local y que recogiesen, en cuestión de días, todas sus posesiones.

Mientras tanto, como el número de menores acogidos por la Ciudad aumentaba y las instalaciones de la Purísima eran incapaces de acoger a tantos menores y mantener las distancias mínimas, deciden habilitar el Fuerte de Rostrogordo, que es un camping con sus cabañas e instalaciones preparadas para esta finalidad, como centro de acogida para MENAs. Y mientras los melillenses teníamos que quedarnos en casa, ellos podían disfrutar de la piscina, pistas de juegos e instalaciones del camping de Melilla. Nuevamente obras de habilitación, arreglos de las cabañas, vallado, sistemas eléctricos, fontanería..., seguridad, limpieza... En definitiva, sumamos contratos menores, uno tras otro, y 142.043,10 euros de las arcas de los melillenses salieron para este centro de MENAs que montaron. Y mientras tanto los MENAs, pululando por las calles y negándose a ir a los centros de acogida preparados para ellos.

De pronto, en los meses de septiembre y octubre empiezan a subir el número de casos COVID en Melilla. Y por supuesto, llegan al CETI, y a la plaza de toros. Por lo que hay que habilitar un espacio para que estas personas contagiadas puedas separarse de los no contagiados. Se piensa en unas instalaciones en los Altos del Real, campo de fútbol y por lo tanto hay que montar una serie de módulos para poder habilitarlo. Se ponen manos a la obra y durante el mes de septiembre se gastan 71.111,24 euros para la acogida de no se sabe cuántos inmigrantes contagiados ocuparon las instalaciones. Anteriormente en el mes de julio surgió un problema en este espacio y tuvieron que hacer unas obras de bombeo que costaron 14.612 euros. Lo cierto es que se quedó todo muy oscuro y repito, no sé cuantos infectados fueron llevados allí.

Total, que me pongo a sumar y 403.011,46 euros nos han costado los inmigrantes marroquíes que "viven" en Melilla a costa de los melillenses, sean MENAs como gentes que se han quedado por el cierre de las fronteras. Repito que estos datos están sacados del portal de transparencia del ministerio de Hacienda y hacen referencia al 2º y 3er trimestre de 2020 y sólo incluyen los contratos menores (menos de 40.000 euros) que se pueden realizar "a dedo" y sin necesidad de concursos. A esto hay que añadirles gastos de alimentación y seguramente que me he saltado alguno más.

Y mientras tanto, ciudadanos de Melilla sin trabajo, en paro, sin ingresos... Por cierto, mientras escribo esto, leo en la prensa que la plaza de toros se encuentra confinada por positivos y de ella se han escapado 8 ó 9 inmigrantes a la fuerza. 20 días he estado yo sin salir de mi casa sin que nadie me controlase y estos "han escapado" cuando tienen dos personas de seguridad en cada puerta. ¡Felicidades! Dentro de unos días nos decís que han vuelto a aumentar los casos de COVID y por lo tanto volvemos a cerrar la hostelería, que es la culpable.

jueves, 17 de diciembre de 2020

Desvergüenza de los emigrantes

Vergonzoso lo que ha salido hoy publicado en las redes sociales. Desde que se cerraron las fronteras con Marruecos en marzo, exactamente desde el 13 de marzo por la noche, se ha estado acogiendo un grupo de marroquíes, muchos de ellos sin papeles y sin documentación para estar en España, por parte de la ciudad. Se les ha proporcionado cobijo, ayudas, alimentos diariamente. Se han destinado cuantiosas cantidades de dinero para acondicionar los lugares donde han residido, se les tuvo que realojar en varias ocasiones... y ahora, este grupo de marroquíes hacen unas declaraciones enlaces as redes sociales que nos hace pensar que los españoles, y en concreto los melillenses, somos los más gilipollas del mundo. En una publicación próxima voy a señalar el dinero que nos hemos gastado (y eso que no he podido recoger todos los gastos todavía) en este grupo de marroquíes y desagradecidos.

Las declaraciones son una petición al Rey Mohamed VI para que deje cerradas las fronteras ya que aseguran que ellos no quieren volver a Marruecos, sino que su deseo es desplazarse a países de Europa en busca de un futuro laboral. ¿"Futuro laboral"? Pero que desfachatez están diciendo si llevan 10 meses en Melilla y no han pegado un palo al agua. Que llevan 10 meses viviendo de gorra y sin necesidad de buscarse el pan de cada día como es mi caso. Que tuvieron que ser realojados en una finca a las afueras de la ciudad, porque se les había instalado en un pabellón deportivo y los vecinos no podían dormir por las fiestas que montaban todas las noches. Que en un segundo realojo tuvieron que ser llevados a la plaza de toros y acondicionar allí las estancias porque eran incapaces de mantener limpias y aseadas las carpas y veían como se les inundaban las instalaciones sin hacer nada por su parte.

En el video, los jóvenes señalan y dicen claramente al monarca que "Ceuta y Melilla son tuyas, pero nosotros no, por ello déjanos ir a Europa". Las intenciones del monarca marroquí, desde hace mucho tiempo es anexionar las ciudades de Ceuta y Melilla y la presión económica a las que las somete es simplemente parte de la estrategia de anexión. Es lo mismo que está haciendo con Canarias. El pueblo marroquí está convencido de que Ceuta y Melilla son parte de Marruecos y eso indica el desconocimiento de la historia que tienen y por supuesto la mentira que les han vendido durante años. Algo parecido a lo que ocurre en Cataluña y en el País Vasco. Mentira tras mentira.

A fin de cuentas, los marroquíes dicen que en su país no tendrían posibilidades de progresar y por ello quieren ir a España, Alemania, Holanda o a cualquier otro país de Europa en busca de ese futuro. Un futuro que consiste en vivir de las ayudas y del cuento, porque, sinceramente, no he visto gente más vaga y más floja que los marroquíes. Están cansados todo el día y tirados por los suelos todo el día. Eso no quita que siempre alguno sea el que se salve y que te encuentres alguno currante. Pero la mayoría son vagos. El futuro que quiere esta gente es vivir a nuestra costa.

Proporciono el vídeo, que desgraciadamente está en árabe y por lo tanto muchos no podrán entender, pero para el que conozca esta lengua, podrá ver que esta gente es muy desagradecida con una ciudad que ha tratado de que no les faltase de nada. Para que ellos puedan estar en la plaza de toros, hay contratados 8 guardas de seguridad controlando las puertas que nos están costando un dinero a todos los ciudadanos españoles y por supuesto melillenses.

Lo que habría que hacer con esta gente es devolverlos a su país, que desde luego que hay medios para hacerlo. Un avión a Madrid y otro a Casablanca o a Tanger en barco, que hay posibilidad, ya que muchos españoles se quedaron en Marruecos con el cierre y se buscaron la vida para regresar a España. Sin embargo estos se quedaron aquí, porque era lo más cómodo y sencillo para ellos.

viernes, 20 de noviembre de 2020

Es invasión, no inmigración

Lo que se está viendo y viviendo en Canarias en este último mes es de traca. Más de 17 000 inmigrantes han llegado a las costas canarias procedentes de las costas marroquíes. Han llegado tantos, que los centros de inmigrantes están repletos, y los han tenido que ir recolocando en los hoteles turísticos de Canarias, que por otro lado, están vacíos ante la ausencia de turistas. Esta avalancha de inmigrantes, que ha llegado a cifras de más de 1 000 inmigrantes al día, está suponiendo una invasión llevada a cabo por los ciudadanos africanos camino de la "conquista del este europeo", simulando la conquista del oeste que provocamos los europeos en el siglo XIX.

Es evidente que durante años, e incluso siglos, los europeos nos hemos estado aprovechando de África, de sus recursos y de su mano de obra barata. Nos han servido como esclavos, como conejillos de indias para experimentos y en estos últimos años como recursos para deshacernos de nuestras armas viejas provocando múltiples guerras civiles. Guerras que han llevado como consecuencia el espolio de diamantes, oro y distintos minerales cotizados en Europa para seguir creciendo económicamente.

Ahora bien, también es claro y visible que las mafias siguen vendiendo la panacea europea a estas gentes. "Vente para Europa que hay trabajo, dinero, comida, no te faltará de nada". Es falso, porque llegan a Europa y se encuentran recogidos en un centro de inmigrantes, tirados en el suelo, porque no hay camas suficientes, teniendo que repartirse la comida como pueden porque no hay para todos y esperando que les rellenen los papeles de repatriación para que sean expulsados y vuelvan a su punto de origen y volver a empezar todo. Y lo peor de todo esto es que muchos de ellos se gastan lo poco que tienen para poder hacer este viaje a lo desconocido e incluso llegan a hipotecar sus vidas para conseguir un destino ideal, ya que las mafias comercian con ellos o con sus familiares.

Y mientras tanto, los países europeos cierran los ojos a la inmigración, cierran los ojos a lo que sucede en las costas, porque me toca de lejos, cierran los ojos a lo que ocurre en los países de origen e incluso llegan a apagar el radar que controla y localiza las embarcaciones que se acercan a las costas, como está ocurriendo en Canarias, donde el gobierno socialcomunista y del progreso ha ordenado apagar el radar que  se encuentra allí para que no se corte la llegada de inmigrantes.

Lo peor es que tratan de engañarnos y nos dicen que no pasan más de 72 horas tirados en el muelle del puerto sin ser recolocados, cuando algunos llevan allí días y días (hasta 24 días contabilizaban de algún caso). Encima con este tema de la pandemia tienen que ser puestos en cuarentena y se les escapan del control, por lo que campan de un lado para otro.

Por si fuera poco, ciertas ONGs promocionan esta llegada masiva de inmigrantes, que se ha convertido y se está convirtiendo en una invasión. No les importa si llegan muchos o nos superan, ya que ellos siguen recibiendo fondos de ayuda, que les permiten seguir subsistiendo. Porque es así, muchas ONGs viven a costa de los inmigrantes. Cuantos más lleguen, más necesarios somos y por lo tanto más dinero recibimos de los gobiernos para que podamos atenderlos. Y lo peor es que no todas las ayudas llegan a su destino, sino que mucho dinero se queda en el camino. Y esto es lo mismo que les pasa a los gobiernos. Nos interesa que vengan muchos inmigrantes para que las ayudas de la Unión Europea sigan llegando con ellos. Luego ya repartiremos el dinero como mejor nos plazca, pero que venga.

Así que ya lo vemos, dentro de poco Europa se habrá convertido en una África, en la que la población habrá cambiado su cultura, sus valores, incluso sus hábitos de alimentación. Porque toda invasión lleva a esto, a que los habitantes del lugar receptor van variando sus costumbres. Y si no, podemos ver lo que ocurrió en el lejano oeste con los indios y los invasores europeos, que llegaron y arrasaron con todo, relegando a los indios, propietarios de aquellas tierras, a unas reservas que todavía hoy se conservan como atractivo turístico.

Ojalá no nos suceda a nosotros esto, y que nuestros hijos no tengan que vivir en "reservas" destinadas a la atracción turística ante la invasión africana.

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