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miércoles, 20 de julio de 2022

Papeleras inteligentes

 Las papeleras inteligentes están empezando a invadir Melilla. De momento son 10, en modo experimento, pero seguro que en breve empiezan a llegar las calles de esta ciudad, como ya está ocurriendo en Madrid (donde son 1200), en Málaga, en Granada, en Cádiz y no sé cuántas ciudades más.

Las papeleras inteligentes funcionan con luz solar y son capaces de separar los residuos en su interior, indicando al barrendero que está llena y por lo tanto puede proceder a vaciarla. Vamos, un contenedor azul, amarillo, verde y marrón en uno.

De momento se han colocado en el centro, pero la idea es, que si funcionan bien, se colocarían por toda la ciudad.

Ahora bien, creo que el problema de esta ciudad no es que pongamos más o menos papeleras inteligentes, sino que eduquemos a los ciudadanos a que echen la basura dentro de los contenedores, y además, dentro del contenedor correspondiente. Si resulta que, teniendo el contenedor o la papelera al lado, somos capaces de tirar la basura fuera del mismo, es una tontería que nos gastemos miles de euros en papeleras que separan la basura y la comprimen. Lo importante es meter dentro la basura. Por muy inteligentes que sean, creo que todavía no son capaces de recoger la basura de alrededor y meterla en su interior.

Por lo tanto, empecemos concienciando a la población melillense del uso de las papeleras antes de gastarnos un dineral. Aunque, por otra parte, igual con estas papeleras super modernas y super chachis, la gente se anima a meter la basura dentro de ella. Quien sabe, a lo mejor así concienciamos para ser más limpios.

martes, 7 de junio de 2022

Melilla cada día más sucia

 El domingo se celebraba el Día del Medioambiente. Y muchas asociaciones ligadas al medioambiente realizaban acciones de limpieza. Limpieza de playas, limpieza en el mar, limpieza en espacios verdes... Y es que está visto que somos unos guarros.

Pero hoy, martes, he salido a hacer deporte temprano, como todos los días, y cuál ha sido mi sorpresa al ver contenedores de basura (plástico sobre todo) llenos a rebosar, rodeados de bolsas de plástico, garrafas, botellas de plástico... Contenedores de residuos urbanos abiertos y a medio vaciar, rodeados de bolsas de basura sin recoger. Bolsas de ropa abiertas y desperdigadas las prendas por el suelo: faldas, blusas, sujetadores, bragas... Latas, envases de cartón, de plástico y cagadas de perros por todas partes. Y es que Melilla está, cada día, más sucia.

Ahora bien, si Melilla está sucia es por dos causas: la primera, que el servicio de recogida de basuras y limpieza de calles no funciona tan bien como debería hacerlo y por lo tanto la basura está en la calle y sigue en la calle. Y segundo, y creo que peor que la primera, que somos unos guarros y que todo lo tiramos a la calle de cualquier manera, sin bolsas, sin selección de reciclaje. Y encima, cuando están en los contenedores, hay gente que se dedica a sacarlos de los mismos y rebuscan entre las bolsas, dejando todo tirado por todas partes.

Hace unos días, un niño de 12 años venía bebiendo un zumo por la calle. Terminado el zumo, el envase a la acera. Cuando le llamo la atención y le digo que lo recoja y que lo tire en la papelera que estaba a 50 metros de donde había tirado el envase y además tenía que pasar por ahí, me mira como diciendo: "tú quién te crees que eres para mandarme a mí hacer algo así". Bueno, pues no crean que se agachó para recogerlo, sino que, dándole patadas lo llevó hasta la papelera y una vez allí, lo dejó debajo de la misma. Ya lo había acercado lo suficiente para que el barrendero (dícese de la persona que barre), lo recogiese. Pero es que los barrenderos no tienen por qué estar recogiendo nuestras mierdas. Ellos están para mantener las calles limpias, no para recoger lo que a nosotros nos cuesta tirar en la papelera. 

Y es que, estoy convencido, de que si los ciudadanos fuésemos un poquito más limpios, no tirásemos todo de cualquier forma en la acera, las calles estarían más limpias con la mitad de barrenderos.

miércoles, 3 de noviembre de 2021

La Cumbre del Clima

Durante estos primeros días del mes de noviembre, se está llevando a cabo en Glasgow (Escocia), la Conferencia de las Partes, más conocida como cumbre del clima. Esta conferencia debía haberse celebrado el año pasado, pero por motivos de la pandemia del Covid, fue aplazada. La última fue celebrada precisamente en Madrid en 2019, pasando, ciertamente, sin pena ni gloria, salvo que tuvo que ser trasladada a última hora, por las manifestaciones que se estaban produciendo en Chile, donde se tenía que haber celebrado.

A esta cumbre, anual desde 1995 salvo el año pasado que no se pudo celebrar, acuden diferentes delegados de los países y en muchas ocasiones, la mayoría de los líderes mundiales que quieren mejorar su imagen con respecto a la preocupación climática. 

En la actualidad se están llevando a cabo las acciones aprobadas en 2015 en París y que suponían una reducción de la producción de CO2, para evitar el efecto invernadero y por lo tanto la subida paulatina de la temperatura. Si bien, estas medidas aprobadas y firmadas por todos los asistentes, luego son llevadas en la medida que cada país puede y considera a la realidad. Lo cierto es que estas medidas están suponiendo un gran esfuerzo económico para los países europeos, empeñados por su parte en reducir el consumo de carbón, petróleo y gas, y aumentar la producción eléctrica con fuentes renovables como pueden ser eólica y solar. Una gran inversión que, en tiempos de viento y sol es productiva, pero que en la actualidad la realidad nos dice lo contrario.

Además, el esfuerzo de un número de países se ve reducido cuando países como China o Rusia, los mayores productores de CO2 actualmente, no participan ni asumen las propuestas que se hacen en la cumbre. Así que, mientras en España reducimos y pagamos por nuestras producciones de CO2, en China, aumentan y no se preocupan de si arrojan a la atmósfera más o menos CO2.

Por otra parte, es muy curioso que se reúnen para discutir sobre la reducción de CO2 y resulta que para viajar a esta cumbre, la mayoría de los líderes y delegados lo han hecho en avión, medio de transporte que actualmente es el más contaminante. Lo cual demuestra que, es necesario comenzar a privarse de muchas ventajas y facilidades de nuestros días para poder hacer realidad estas propuestas. De nada sirve que yo suelte mi parrafada y mi discurso, anunciando que vamos a perseguir a aquellos que más contaminan, si luego no soy capaz yo de desprenderme de mis lujos. Es decir, no predicamos con el ejemplo. Así que, visto lo visto, seguiremos haciendo lo que buenamente podamos hacer desde nuestro hogar, ya que a gran escala es imposible 

martes, 21 de septiembre de 2021

La naturaleza es impredecible

Impresionan las imágenes que estamos viendo del volcán de La Palma. Más de 48 horas lleva arrojando lava por sus chimeneas y lanzando cenizas y pequeñas piedras. Más de 6000 personas han tenido que ser desalojadas de sus hogares, pueblos... Más de 300 casas ya han sido engullidas por el avance de la lava. Lava que sale a más de 1100 grados de temperatura y que va perdiendo temperatura a su avance hacia la costa. Actualmente se encuentra a unos 2 kilómetros de la costa y, aunque al principio avanzaba a 700 metros por hora, ahora lo hace a poco más de 50 metros, pero sigue adelante.

Las imágenes nos muestran cómo casas, piscinas, carreteras, fincas, coches, plantaciones..., todo es engullido por esa ola de lava de más de 6 metros de altura y de más de 600 metros de anchura. Un río de fuego y rocas. Y los bomberos y fuerzas de seguridad del estado, nada pueden hacer, salvo poner a buen recaudo a personas y animales para que no sufran una desgracia. Todo lo demás inútil, porque es imposible luchar contra ese "río".

El rugido que se oye es continuo y la nube negra que se eleva hacia el cielo no descansa. Los expertos hablan de que puede estar activo un mes, dos, o incluso muchos meses, como lo está haciendo el Etna en Italia. No se puede predecir cuándo dejará de echar lava y piedras. Tratan de controlarlo minuto a minuto, para ver si va cediendo, pero de momento es al contrario. Las emisiones de azufre son superiores ahora que al principio. Incluso anoche se abrió una nueva chimenea por la que expulsa más lava.

Todo ello vino precedido de un enjambre de terremotos. Movimientos de 3,5 o incluso de 4, en la escala de Ritcher, con mucha frecuencia, hasta 1000 contabilizaron los sismógrafos. Y en la tarde del domingo, reventó. Empezó con un gran estruendo y desde ahí todo ha sido rugir y rugir, sin parar.

Desde Melilla lo vemos con preocupación. No porque pueda llegar la lava, jejeje, no. Es posible que tengamos consecuencias de los gases emanados a la atmósfera y trasladados por el viento, pero de momento tampoco nos asustan en gravedad. Lo que nos puede preocupar o inquietar, es que también vivimos próximos a un volcán, dormido, pero no deja de ser volcán. También llevamos meses sufriendo movimientos sísmicos diariamente. No son muy elevados en la escala Ritcher, pero de vez en cuando, alguno nos pega un pequeño susto. Y, aunque estos movimientos se deben a las capas tectónicas de Europa  y de África, quien no nos dice que pueden hacer despertar al volcán dormido del Gurugú.

Lo malo es que como se active este volcán, arrasa con todas las casas que encuentre a su paso y, como baje hacia el mar, no deja de Melilla ni una piedra en pie. Quizás se pueda salvar la Ciudad Vieja, pero el resto, empezando por el aeropuerto, desaparece como está mandado. Es difícil, desde luego, pero la naturaleza es tan impredecible que no se sabe cómo responderá.

Lo bueno de todo esto es que, cuando termine de expulsar lava, la isla de La Palma habrá crecido unos metros o incluso kilómetros hacia el mar, como ya ocurrió en los años 40. Todos recordamos, en la isla del Hierro, los volcanes submarinos de 2011, que hicieron crecer el fondo marino hacia arriba. Ahora, puede ser que crezca a lo ancho. Ahora bien, ese terreno no será fértil e incluso no se podrá construir, en unos cuantos años, porque la piedra de lava, tiene que deshacerse un poco para poder ser útil.

Ahora mismo, la gran preocupación de los científicos y de las autoridades es, que cuando llegue al mar, los gases que se producen por el enfriamiento brusco de la lava con el agua, no produzcan lluvia ácida, ni enfermedades en la población. Lo que sí tenemos claro es que, durante una temporada, las aguas de la costa de La Palma, no serán muy ricas en peces, por la gran cantidad de azufre que se va a desprender en ellas.

martes, 14 de septiembre de 2021

Incendios de "sexta generación"

Seis días han estado luchando contra el fuego en Sierra Bermeja, Málaga. Una zona preciosa, de difícil acceso, lo que ha provocado que el fuego estuviese descontrolado, hasta que las lluvias han llegado y han conseguido rebajar su virulencia y poder estabilizarlo y finalmente controlarlo. 3000 personas han tenido que ser desalojadas de sus casas y de sus pueblos. La vida de un bombero de Almería que había llegado para apoyar, también se ha llevado por delante. Eso sin contar las más de 8000 hectáreas de arbolado y arbustos que se han quemado durante estos días (se hablaba de un perímetro de 85 kilómetros).

Pero lo más sorprendente es que este fuego se ha calificado como "fuego de sexta generación". Era la primera vez que escuchaba este término o esta definición de un fuego y por lo tanto me puse a buscar en qué consistía y por qué se le llamaba así.

Este tipo de incendios es la primera vez que se produce en España. Quizás en California (EEUU) o en Australia, ya los conocían y los viven, año tras año, con más virulencia y fuerza. Pero en España, era la primera vez que se hablaba de ellos. Y junto al término "sexta generación", escuchábamos otros términos, también por primera vez: pirocúmulos, mutación del fuego, mega-incendios...

ABC publicó  el 13 de septiembre un artículo haciendo un recorrido histórico de los fuegos en España. En los años sesenta, llegan los fuegos de primera generación. El bosque empieza a no limpiarse y por lo tanto se llena de maleza, que provoca que se convierta en un espacio impenetrable. Los fuegos encuentran así, entre esa maleza seca y los restos de ramas, un combustible que prende con facilidad. Enseguida llegan los fuegos de segunda generación, donde ante tanta cantidad de combustible, no solo prenden fácilmente, sino que lo hacen a gran velocidad. Para llegar a los de tercera generación, en los años 90, donde se producen fuegos intensos y frecuentes, que duran varios días, precisamente porque el combustible sigue existiendo en cantidad. Cuando las llamas llegan a las puertas de los pueblos, pasan a ser fuegos de cuarta generación, y empiezan a peligrar las vidas humanas. Los de quinta generación serían los que se producen por varios focos, evidentemente son intencionados y provocados por el hombre. Y por fin llegamos a estos de sexta generación, que son muy agresivos, con grandes cantidades de combustible y que llegan incluso a modificar las condiciones meteorológicas, creando tormentas, cambiando el rumbo, acelerándose. Llamas de 20 metros de altura, que se propagan con gran rapidez gracias al viento fuerte y además a las especies que se han plantado en las últimas generaciones: pinos y eucaliptos. Un fuego rapidísimo que es técnicamente inapagable. Lo único que se puede hacer es huir, porque ataca por sorpresa, provocando conatos en un lado y en otro. Así ha sido el fuego de Sierra Bermeja de esta última semana.

Lo de los pirocúmulos era la primera vez que se hablaba en la tele. Es una nube que se forma por encima de una columna de humo gracias, principalmente, al aporte de humedad y energía que se produce en un incendio forestal. No es el humo del incendio, sino la nube que se forma justo encima, según la Agencia Estatal de Meteorología. Esta nube suele ser la más peligrosa, porque al generar una nube de tormenta, puede provocar que el fuego se extienda o que se generen nuevos focos de incendios. Esto lleva a que ya pueden ser 1 000 o 10 000 los que luchen contra el fuego, al final resulta incontrolable e inextinguible. Por ese motivo, dicen que se retrasó en solicitar la ayuda de la UME, porque era imposible controlarlo y por lo tanto se consideraba más importante no poner en peligro más vidas humanas, que luchar contra el fuego.

Evidentemente estos fuegos irán a más mientras no se ponga solución a los factores que los provocan. Nos insisten en el cambio climático, que desde luego influye, porque no llueve lo suficiente y provoca que el suelo esté muy seco y eso hace que con muy poco prenda. Pero también hay que tener en cuenta que los bosques están sin desbrozar. Antiguamente se hacían batidas de limpieza del monte, porque había gente que vivía en los pueblos y era una forma de tener leña para el invierno y sobretodo limpiar el monte de cara al verano. Hoy, desgraciadamente, nadie quiere hacerlo y la maleza campa a sus anchas.

Luego está la política forestal que se ha seguido, plantando pinos y eucaliptos a mansalva, incluso en zonas donde nunca habían existido alguna de estas especies como en Galicia. Y de todos es sabido que el eucalipto, a parte de ser un gran propagador del fuego, es también un gran desertizarte del suelo, lo seca. Pero claro, esta política forestal responde a las necesidades de la economía y de la industria papelera, en esta ocasión. Grandes cantidades de madera se emplean para esto y además no les importa que esté quemado o no, ellos lo asumen todo.

Y también está el factor humano, la estupidez humana, que se dice. Están los que provocan el fuego (pirómanos) porque les gusta ver quemarse el monte, están los que lo provocan (incendiarios) por venganza de un vecino o incluso un pueblo, y están los que obtienen beneficios por la quema del monte, ya que así obtienen madera a precios más bajos o incluso reciben indemnizaciones superiores a lo que van a obtener por la venta de la madera, o, ya el colmo, los que viven de apagar incendios y por lo tanto si no los hay, no se les contrata, como ha sucedido en alguna comarca de León, por desgracia. Lo cierto es que este incendio de Sierra Bermeja ha sido provocado, porque los indicios que han encontrado por ahora los investigadores, así lo aseguran: hojarasca amontonada, restos de combustible, muy próximos a una carretera que nadie transita...

El final de la historia llegó a primeras horas de la noche de hoy martes, cuando las tormentas, que venían anunciando desde el fin de semana, llegaron a Málaga y consiguieron controlar y apagar los focos más importantes. Gracias a esto, se pudo dar por concluido el fuego y las tareas de extinción. Así que, una vez más, la ayuda última vino del cielo (¡qué casualidad!).

Por lo tanto, una vez más nos encontramos con que, si no nos cargamos el monte y los bosques por las emisiones de CO2, nos los vamos a cargar por el fuego y la tala desproporcionada. Pero lo cierto es que, tanto nos preocupa la ecología, que seguimos haciendo daño en ella.

lunes, 6 de septiembre de 2021

Y ahora las tormentas

Hace 15 días España ardía por los fuegos. Las altas temperaturas que sufríamos hacían que estuviésemos en alerta roja en muchas regiones del país. Y ahora son las lluvias tan intensas provocadas por la DANA, ese fenómeno atmosférico que provoca lluvias torrenciales en cuestión de minutos. Hasta hace unos años lo llamábamos "gota fría" y se solía producir en la costa mediterránea y sobretodo en otoño. Ahora, como estas lluvias se están produciendo durante todo el año y en distintas zonas de España, han investigado por qué se produce y le han llamado DANA.

Pero hay que tener en cuenta que no sólo es culpa de las lluvias torrenciales. Creo que se dan tres causas que, unidas, provocan las grandes inundaciones que llegan a convertir pueblos y ciudades en siniestro total.

Por una parte hay que reconocer que las tormentas que se producen arrojan una gran cantidad de agua en muy poco tiempo. Pero también es cierto que las calles no están limpias para recoger toda la cantidad de agua que trae la tormenta, las alcantarillas no tragan y por si fuera poco los ríos y cauces no están limpios, por lo que pronto se anegan y empiezan a desbordar, provocando inundaciones por donde pasan. Pero por si fuera poco todo esto, hay que reconocer que las construcciones no se encuentran en zonas seguras y se han llevado a cabo en cauces, laderas de valles e incluso en zonas que en su tiempo habían sido ríos, desviando los cauces de los mismos.

Así que, el cambio climático es culpable de estas tormentas que estamos teniendo, pero no hay que olvidar que mucha culpa la tenemos los hombres, que hemos construido en cualquier parte, para aprovechar el suelo de la mejor manera posible, sin tener en cuenta que, en caso de lluvias torrenciales, el agua se lo llevará todo sin piedad.

martes, 31 de agosto de 2021

La ciudad está sucia

Da asco pasear por algunas calles de la ciudad, por no decir por todas las calles. Aunque siempre algunas se van a librar de los guarros que, teniendo el contenedor al lado, prefieren tirar fuera del contenedor la basura. Algunas veces me pregunto si es que no encuentran la forma de abrirlos. Y mira que se han cambiado y nos han costado un ojo de la cara y parte del otro. Que se han añadido contenedores para plástico, vidrio, papel. Que se les ha puesto colores para diferenciarlos. Que incluso se les ha rotulado en ellos que hay una sanción de 750€ para aquellos que tiren la basura a deshora. Pues nada, así siguen estando nuestras calles, llenas de basura.

Vale que es por la noche y que es posible que los contenedores estén llenos y entonces, como no entra más, hay que echarlo fuera. Pero es que es a cualquier hora del día. Por la mañana, tarde y noche. Hasta el año pasado nos quejábamos que eran los que hurgaban en los contenedores y tiraban la basura fuera. Sí, y en aquel entonces se veían muchos coches y bicicletas cargados de chatarra y restos de basura que, para ellos era todavía útil, dirección a la frontera. Pero ahora está cerrada la frontera, con lo que no tiene mucho sentido quejarse de los hurgadores de basura.

Me da a mí que no son ellos los que dejan la basura al lado del contenedor, sin molestarse en tirarla dentro. Sin ir más lejos, anoche, saqué yo la basura, como todas las noches y delante de mí una persona dejando una bolsa de pan al lado del contenedor, dos garrafas al otro lado y sí, una bolsita pequeña de basura dentro del contenedor. Pero si ya no veo a nadie recogiendo el pan, dejarlo fuera lo único que trae son bichos y por supuesto, que los animales las rompan y todo el pan por la calle. Las garrafas, ¿por qué no las metes en el contenedor amarillo, que está 5 metros más allá del marrón? O es porque cuesta el desplazamiento o es porque todavía no se ha enterado para qué es el contenedor amarillo.

Y como ya he dicho, hace unos meses nos amenazaron con multas y sanciones para aquellos que no tirasen la basura dentro de las horas. Si la tiras antes de las 19:30h y después de las 23:00h, 750€ de multa. Pues lo cierto es que veo gente tirando basura a cualquier hora y no veo a nadie con el talonario de multas colocándosela. ¿No será que nos han querido engañar con que nos van a multar para ver si hacíamos caso? Pues está visto que hasta que no llegue el papelito a casa, no van a hacer caso. Y estos, h hemos tenido suerte que han dejado la bolsa al lado del contenedor, que los hay más vagos que la dejan junto a una farola o un árbol. Será que allí las recogen también.

Ya no es la basura diaria, sino que también son restos de obras, (supongo que ilegales), coches quemados, los restos de los animales, tanto las cacas, como los pipis e incluso los vómitos que les dan en algunas ocasiones. Restos de latas, resultado de la charla de amigos de toda la tarde, restos de comida del comedor municipal, restos... y más restos. Porque, en esta ciudad, todo lo que me sobra, se tira a la calle, que ya lo recogerá el barrendero, o se lo lleva el viento.

Y mientras tanto, nuestros políticos preocupados en quitar o dejar el muro del parque Hernández, o en quitar o dejar el monumento a los Héroes, o en si hay feria o no hay feria, o si zona azul hasta aquí o hasta allí... E incluso, preocupados en si el presidente tiene que dimitir o no. ¿Por qué no se preocupan de los problemas reales de la ciudad? Déjense de cobrar por falsas preocupaciones y empiecen a ganarse el dinero que cobran todos los meses.



miércoles, 18 de agosto de 2021

España se quema

Como todos los veranos, cuando llega el calor, llegan los incendios. Y como todos los años es entonces cuando hacemos el compromiso de prepararnos para atajar los incendios en otoño e invierno. Pero nada, llega nuevamente el verano y estamos otra vez en las mismas.

Hace unas semanas veíamos, impotentes, cómo se quemaba Turquía, Grecia e Italia. Como llegaba el fuego a arrasar pueblos enteros en Argelia, y nosotros poníamos nuestras barbas a remojar, porque sabíamos que también nos llegaría. Y así ha sido. La semana pasada tuvimos una ola de calor y comenzaron los montes y campos a arder. Y esta semana, en concreto hoy, 30 fuegos asolan España. Unos controlados, pero hay 6 ó 7 activos que están haciendo estragos. En concreto el que ha asolado las tierras de Gredos en Ávila, que ha supuesto la pérdida de 20.000 hectáreas y que todavía, después de 5 días, sigue activo, aunque empieza a estar medio controlado.

Lo peor de todo es que la mayoría de estos incendios son provocados voluntaria o involuntariamente por la mano del hombre. Existen muchos pirómanos que disfrutan viendo arder los montes. Otros que lo hacen porque así tienen trabajo y por lo tanto un sueldo y otros por intereses para obtener madera a menor precio o incluso campos para el pasto de los ganados.

Pero también están los que se producen involuntariamente. Esos que son por accidente, una colilla mal apagada, una botella tirada en donde no se tenía que haber hecho, o un fuego para limpiar el campo o incluso de una barbacoa, que empezó en fiesta y terminó en tragedia. Y esto es lo que ha ocurrido con el fuego de Ávila. Un coche comienza a arder. Al principio estaba controlado, pues solo era el coche. Pero pasados los 20 minutos, comienza a arder la maleza próxima a la carretera y de ahí salta a la vegetación y comienza a arder monte sin poder controlarlo. 30 minutos que han sido fatales para no controlar un fuego que llega a tener un perímetro de 120 kilómetros. Una desgracia.

Y es que, como decíamos antes, los fuegos no se atajan en el lugar y en el momento en que comienza, que también, sino comienza en la preparación previa. Los equipos de bomberos tenían que recorrer 50 kilómetros por una carretera llena de curvas y en mal estado y tardaron 55 minutos. Si hubieran creado un puesto en la zona, no hubieran tardado tanto. Pero no, ¿cómo van a crear un retén en una zona que no lo necesita? Un retén en verano, que durante el invierno se puede dedicar a otra cosa, como por ejemplo limpiar los bosques y montes de maleza, hacer cortafuegos... Porque todo eso es tan importante como apagar un fuego.

Los veranos cada vez más secos, las lluvias a destiempo en invierno y otoño, los vientos secos y fuertes... Todo ello hace que, cuando prende, lo lleva todo y arrasa con todo. Y por muchos medios que tengamos, hidroaviones, camiones cisterna, voluntarios..., al final, nuestro monte desaparece.

Ahora toca recuperar toda esa riqueza de flora y fauna que se ha perdido. Eso sin tener en cuenta las pérdidas de graneros y ganaderías que han quedado arrasadas. Pero el verano terminará y las propuestas volverán a quedar en el tintero, de manera que los montes seguirán llenándose de maleza y sin preparar para que el verano próximo vuelvan a arder sin compasión y sin poder hacer nada entonces.

Los Santos Inocentes

 El 28 de diciembre la Iglesia Católica celebra el día de los Santos Inocentes. Con esta fiesta recuerda lo que la tradición narra y los eva...