jueves, 5 de agosto de 2021

Los casos aumentan desproporcionadamente

Lo que tenía que ser, al final ha sido. Hace precisamente 15 días (22 de julio) de la entrada masiva de inmigrantes por la valla. En ese día fueron más de 200 los que llegaron a Melilla. A los pocos días de la entrada, ya eran 30 los casos que estaban infectados. Pero ya son 173 los que están infectados de los 236 que saltaron la valla en esos días.

Desde que llegaron se mantienen aislados en el CETI, sin ningún contacto con otros usuarios del centro. Ahora bien, supongo yo que todos aquellos policías que tuvieron contacto con ellos ese día se les habrá hecho PCR y todo el personal del CETI también tendrán sus pruebas de comprobación.

Lo cierto es que algo que se esperaba ha sucedido. Y evidentemente los casos han aumentado. 137 casos en un solo día. Con lo que nos ponemos en 405 casos ya, con una incidencia acumulada de 451,3 en 14 días. Ahora espero que esto no implique una toma de medidas por parte de nuestros gobernantes, que como ven que aumentan los tantos por ciento, enseguida empiezan a tomar parte. Es de imaginar que si estos casos están controlados, no es necesario tomar más medidas.

Según el director general de Salud Pública están aislados en zonas diferentes a los que han dado negativo y además zonas perpetradas y con vigilancia, porque de no ser así y estar en la calle, en cuestión de semanas tenemos a toda la ciudad, aunque el 50% estén vacunados, dando positivo, porque esta gente no se priva de pasear por toda la ciudad, algo, por otra parte, lógico y comprensible.

Como siempre, alguien ha leído estos datos desde otra perspectiva, y en esta ocasión ha culpado a todos aquellos que se han marchado de Melilla durante el mes de julio y se han incorporado ya a la ciudad. Pero esto no tiene mucha consistencia porque estamos a 5 de agosto, y por lo menos hacen falta unos 10 días para que empiece a notarse el aumento por esta circunstancia. A mediados de agosto vamos a ver cómo estamos con esta historia, porque hay que tener en cuenta que ya desde julio había otro brote en el centro de menores, y en el que también estaban aislados unos 30 chicos.

miércoles, 4 de agosto de 2021

El óxido nitroso campa en Melilla

El óxido nitroso, conocido como el gas de la risa, se ha convertido en la droga de moda en la ciudad de Melilla. Es posible que por ese nombre no nos acordemos o no sepamos de qué estamos hablando. Pero si hemos visto alguna vez el programa El Hormiguero, y si recordamos, cuando aspirando un globo cambiaban la voz para hacer distintos juegos o experimentos, pues a ese producto nos estamos refiriendo en concreto. Quizás sea también por esto por lo que en este programa han dejado de utilizarlo con regularidad.

Todos los fines de semana, aparecen zonas de las naves y otras calles, llenas de pequeñas botellitas metálicas. Al principio la gente se extrañaba y se preguntaba qué era aquello. Yo incluso llegué a relacionarlas con las botellitas que venden en tiendas de deportes para inflar las ruedas de las bicicletas cuando arreglas un pinchazo y no tienes bomba para hincharla. Y me decía: hay que ver que de ruedas se pinchan aquí. Pero no caía en la cuenta que aunque el envase es muy parecido, una es de CO2 y la otra de óxido nitroso.

Y es que el consumo de este producto se ha puesto de moda en Melilla y noche sí y noche también, los jóvenes se inflan de este gas, consumido en sus cubatas y bebidas. Y es que está de moda consumirlo porque su precio es muy asequible y además de ser barato el efecto que provoca es inmediato. Lo que empezó siendo una moda en Ibiza que se consumía en globos, hoy es fácil encontrarlo por internet y en cualquier tienda, e incluso te lo llevan a domicilio.

Tras el consumo durante unos minutos del gas, el primer efecto surge rápido, la carcajada. Pero el consumo en exceso puede llevar a pérdida de conocimiento, afectar al sistema pulmonar e incluso puede ser mortal si se consume habitualmente. Consumido esporádicamente tiene su gracia y como indican sus consumidores, no tiene potencial de abuso porque, a la tercera bomba que te metes, te duele mucho la cabeza y lo dejas.

Entre los usos que se le puede dar a este gas, está el de potenciar el motor de los coches (por lo que se puede adquirir en las tiendas de accesorios automovilísticos sin ninguna dificultad), en cremas de repostería o como anestesia, lo que lleva a alterar el umbral del dolor, el grado de alerta y consciencia y puede llevar a un incremento en el riesgo de sufrir lesiones o accidentes, ya que no notas ese dolor.

Si ha triunfado entre los jóvenes es porque sus efectos "molan".

viernes, 30 de julio de 2021

¿Certificado COVID obligatorio?

Leo en la prensa melillense que a partir del 1 de septiembre se hará obligatorio presentar el certificado COVID o una PCR negativa de menos de 72 horas para poder acceder a Melilla. Eso significa que si no estás vacunado y no te has hecho la PCR no puedes entrar en Melilla. La población está dividida y algunos claman al cielo y otros lo ven como algo bueno y necesario para contener el virus en la ciudad.

Si nos movemos por otras Comunidades de España, nos encontramos que ya en Galicia y Canarias, si uno quiere tomar algo dentro de un local o ir a ciertos lugares como conciertos, se hace obligatorio presentar este certificado. Algunas otras Comunidades se lo están empezando a plantear y algunas, como Melilla ya lo han anunciado en la prensa.

A nivel internacional, la polémica está servida en Francia, donde ya la semana pasada hubo manifestaciones en contra. Un país donde la población que quiere vacunarse no supera el 59 por ciento. Allí ya se hace obligatorio presentar el certificado para tomar algo en un bar o para ir a un museo. Y la vacunación es obligatoria para los sanitarios. Hay que decir que queda un último paso para su aprobación por parte de las cámaras, pero eso parece que está hecho.

Bueno, pues yo voy a confesar que en su momento me vacuné, no por mi deseo, ni por que confiase en las vacunas, ni porque estuviese convencido de que es necesario y bueno, sino porque necesitaba viajar, porque necesitaba recorrer toda la Península y no era plan que me prohibiesen entrar en ciertas provincias o que no pudiese ir a ciertos lugares. Así que me vacuné, por necesidad.

Ahora bien, el estar vacunado y presentar el certificado COVID, no implica que uno no pueda estar contagiado o no pueda contagiarse. La prueba la tenemos en estos últimos días, donde se han empezado a dar casos de gente vacunada con las dos pautas y que se han contagiado. Si bien es cierto que los síntomas no son tan fuertes, pero no evita el contagio o que puedas contagiar.

Tampoco el certificado COVID es la panacea porque las vacunas están en experimentación y por lo tanto no sabemos sí durarán más o menos. Es decir, no sabemos si en tres meses o seis meses tendremos que volver a ponernos otra dosis de la vacuna. De momento si te vacunas, el certificado tiene una validez de un año. Pero qué pasará si la "eficacia" tiene menos duración. Pues que habrá que volver a ponerse otra dosis.

Ahora bien, y esta es la polémica creada en Francia, ¿qué pasa con aquellos que no se vacunan y que no tienen el certificado COVID? ¿Pierden parte de sus derechos y libertades? Pues parece que sí, ya que no pueden tomarse nada en una terraza, o no pueden ir al cine o incluso no pueden viajar. Y aquí es donde comenzarán las denuncias y las demandas, por pérdidas de derechos. Además, hay que tener en cuenta que los camareros o los taquilleros o incluso los dependientes, no son policías, ni agentes de seguridad. Tienen una función y un trabajo concreto y no están para solicitar el certificado y el DNI a todas aquellas personas que quieran acceder al local. 

Por lo que vamos a ver cómo evoluciona todo esto, pero desde luego, muchos de los que no queríamos vacunarnos, hemos tenido que hacerlo ante la pérdida de nuestras libertades más elementales.

jueves, 29 de julio de 2021

Las energías renovables ¿son rentables?

Como ya dije hace unos días, me encuentro disfrutando de unos días de mi familia en la Península y por lo tanto de vacaciones. En estos días he tenido que recorrer prácticamente España de punta a punta. Ahora mismo el cuenta kilómetros de mi coche señala 2400 kilómetros y todavía no he llegado a Melilla, donde creo que llegaré o me aproximaré mucho a los 3000.

Lo cierto es que en este "paseo" por la Península he podido pasar por muchos campos llenos de molinos. Este se ha convertido en un paisaje común en nuestros montes y colinas. Curiosamente la gran mayoría de estos molinos estaban parados, porque el viento necesario para mover sus enormes aspas, no está soplando  y por lo tanto es imposible ponerlos en marcha. ¿Efectos del cambio climático? No lo sé, si será ese el motivo de que, después de la gran inversión realizada por nuestro país en molinos, inversión que todavía no ha terminado, porque también pasado por una fábrica de construcción de aspas y estructuras de molinos y siguen fabricando. Me he cruzado con varios camiones cargados con aspas y supongo que dispuestas para ser colocadas.

También he tenido la oportunidad de ver campos llenos de paneles para aprovechar la energía solar. Pero me da la sensación que, a pesar de la gran cantidad de horas de sol que tenemos en nuestro país, la producción sigue siendo insuficiente.

Y ¿por qué digo esto? Pues porque a pesar de esta gran inversión y del dineral que nos cuestan estas energías renovables anualmente, seguimos comprando grandes cantidades de gas a los países del oriente. Gas natural que nos sale a precio de oro y que llega a nuestro país a través del Estrecho, con unos gaseoductos de más de 200 kilómetros bajo el Mediterráneo. Gas que sustituye al carbón, tan contaminante y que durante años ha alimentado a nuestras centrales térmicas y además ha dado trabajo a miles de mineros asturianos y leoneses en su mayoría. Gas que no solamente nos sirve para producir electricidad, sino que también alimenta medios de transporte urbanos como autobuses y miles de hogares que tienen el gas natural centralizado para sus calefacciones.

Y gas natural que hace que nuestra factura de la luz se dispare, porque hay que pagarlo. Si observamos bien nuestra factura de la luz, vemos que el mayor cobro que nos hacen en la misma es por la producción de esta electricidad. Así que, ¿cómo es posible que estemos gastando miles de millones de euros en energías alternativas y renovables y no sean suficientes para producir y abaratar el precio de la luz y tengamos que seguir gastando otros tantos miles de millones de euros en comprar gas natural para producir esa electricidad? Eso sin contar la electricidad que compramos directamente a Francia, quien la produce en las centrales nucleares.

Alemania acaba de finalizar la construcción del segundo gasoducto más grande de Europa, el Nord Stream 2, que ha supuesto 1200 kilómetros de tuberías y 10.000 millones de euros, para traer el gas desde Rusia. Esta obra, que lleva en construcción desde 2015, ha tenido muchas dificultades y negativas. La más importante ha sido la negativa desde EEUU, que pretendía sancionar a Alemania y romper negociaciones con ellos si seguían adelante con este proyecto. La obra ha seguido y ha sido cuando ya estaba a punto de inaugurarse cuando EEUU ha dado un voto de confianza tanto a Alemania como a Rusia para inaugurarlo. Otra línea de gasoductos es la que llega por Ucrania y Polonia, y que con la apertura de este nuevo proyecto verían mermadas sus ganancias. Porque este gas natural no solo llega a Alemania, sino que se reparte por varios países del centro de Europa y supone una gran entrada de capitales para los países por los que pasa. Así que, una vez más, la economía y la política mandan y el resto calla, que es lo que les queda.

miércoles, 28 de julio de 2021

100 días de Joe Biden en la Casa Blanca

Se han cumplido seis meses desde la llegada de Biden a la Casa Blanca y el supuesto cambio de política que había llevado Trump durante los cuatro años anteriores. Pero la realidad es muy distinta, porque el cambio en la política no se ha llevado al 100%, como se suponía, sino que muchos aspectos siguen y continuan en esta nueva etapa de EEUU.

Joe Biden ha tenido una frenética actividad exterior, viajando por el mundo y reuniéndose con un montón de líderes mundiales, a pesar de la pandemia que sigue en pleno apogeo. Se ha vuelto a reincorporar al acuerdo de París, ha revitalizado alianzas como la transatlántica  ha prometido la donación de millones de vacunas al tercer mundo, aspectos que Trump había desmontado en su mandato. Pero en otros aspectos la nueva administración sigue los pasos del anterior.

Por ejemplo las relaciones con China siguen siendo malas. La desconfianza y los recelos mutuos siguen estando presentes y no tienen intención de cambiar. China había sido un país que se había vendido como el "rey de la copia", con una economía emergente y una tecnología que empezaba a despuntar. Pero sin embargo, tanto Trump como Biden se han dado cuenta que China es una potencia y empieza a ser una potencia que genera cierto peligro en el mundo con su planteamiento económico. Por eso el recelo a la apertura al mercado chino. 

Otro tema importante de la política exterior de Biden es Rusia. En la administración de Trump estuvo muy presente, tanto que hablar de Rusia en la prensa era diario y no por cuestiones de política exterior, sino como influencia en la política interior. El asunto o la tensión con Rusia en tiempos de Trump se tranquilizó bastante, y ahora se ha tensado ligeramente, aunque no está llegando al enfrentamiento abierto como en la época de Obama. EEUU ha sido crítica con Rusia en su gestión con Bielorrusia o con Ucrania, y esto se ha dejado notar en el último encuentro entre Putin y Biden. Salieron muy contentos, pero cada uno con su crítica hacia el otro.

Los países europeos se veían felices del cambio en la administración. En la era Trump, la política hacia Europa había tenido bastante de rechazo. Trump había cerrado las fronteras a los productos europeos con el aumento de aranceles. Biden ha conseguido que esta "tensión" se haya relajado un poco y ha permitido una fluidez entre el comercio europeo y de EEUU. Lo cierto es que los líderes europeos se han alegrado bastante porque han visto que Biden es el modelo de político que ellos esperaban y no Trump que era más sensacionalista que político, ya que decía las cosas tal y como le venían e incluso lo vimos tratando a los líderes europeos en sus reuniones como si de una reunión de colegas se tratase.

Y finalmente la cuestión de Oriente Medio. La política de Trump había sido muy relajada, ya que evito todo enfrentamiento tanto en Iran como en Irak. Es más, retiró sus tropas poco a poco. La política con Oriente Medio se había intensificado en tiempos de Bush y con Obama se había mantenido cierta tensión. Pero Trump rompió con esa dinámica. Sí que mantuvo una política de corrimiento en sus fronteras a los llegados de los países árabes, pero de no intromisión en sus territorios. Quizás también el enfrentamiento entre países árabes e Israel se mantuvo un poco más callada. Biden mantiene esta misma política con Oriente Medio, a pesar de que muchos esperaban que volviera a imponer su ley. Pero no ha sido así.

Lo cierto es que tras 100 días en la Casa Blanca de Joe Biden, algunos cambios se han empezado a vislumbrar, pero muchas cosas siguen manteniéndose como han estado durante estos últimos cuatro años.

martes, 27 de julio de 2021

La catástrofe de Annual

En 1921 el ejército español llevaba más de diez años guerreando en África. El conflicto había empezado en 1909, luego fue a más durante el verano de 1911, poco antes de que, en virtud del tratado de Fez, se estableciesen los protectorados francés y español en Marruecos. La guerra, de baja intensidad y organizada por parte de los rífenos en torno a guerrillas irregulares, se recrudeció a partir de 1920. En ese momento el gobierno español envió a un general joven, Manuel Fernández Silvestre, que había combatido años antes en la guerra de Cuba para que pacificase el protectorado y eliminase toda la resistencia de las cabilas rifeñas.

A principios de 1921, Fernández Silvestre, trazó un plan para apoderarse de la bahía de Alhucemas, en el centro del protectorado, y fijar presencia militar constante que desalantase a los rebeldes de perseverar en la rebelión. Pero algo falló durante aquella operación. Poco antes de que se efectuase el asalto final sobre Alhucemas, cuando el ejército se encontraba acampado en Annual, un pequeño pueblo rífenos enclavado en el fondo de un valle, un lugar difícil de defender y con la retaguardia comprometida por la orografía de la región, que es muy abrupta.

Los rífenos, dirigidos por Abdelkrim, un líder guerrillero rífenos que se había formado en España y que habas trabajado en la administración colonial, atacaron de forma coordinada a las tropas españolas. Éstas, con las líneas de suministros cortadas, se replegaron precipitadamente hacia el fuerte de Monte Arruit en espera de que enviasen refuerzos desde Melilla. Así dio comienzo, el 21 de julio de 1921, el desastre de Annual, una derrota sin paliativos del ejército de África que supuso un punto de inflexión fundamental en la guerra de Marruecos. Desencadenó también un formidable escándalo político precipitando el pronunciamiento de Miguel Primo de Rivera en Barcelona en septiembre de 1921.

Durante dos semanas de combates el ejército de África fue masacrado sin piedad. Se calcula que murieron casi diez mil españoles y otros dos mil indígenas encuadrados en unidades coloniales. Se perdió también una cantidad considerable de armamento que será posteriormente utilizado contra los españoles. La propia Melilla pasó a estar sitiada por las guerrillas. Hicieron falta varios meses para estabilizar la situación y cuatro años para dar por concluida pacificando por completo el protectorado. Pero Annual nunca se olvidó. Para los oficiales supuso una humillación mayúscula.

El general Juan Picasso elaboró un polémico informe en el que, tras repasar pormenorizadamente los hechos, (casi 2000 páginas constaba el informe), señalaba culpables con nombres y apellidos. El asunto terminó salpicando a Alfonso XIII, pero no pudo ir mucho más allá porque en 1923, las Cortes quedaron disueltas. Se corrió un tupido velo sobre Annual y todo lo que había ocurrido allí.

Aquel episodio dejó un elevadísimo numero de víctimas y terminó por condicionar buena parte de los problemas políticos a los que España se enfrentó durante los años siguientes.

lunes, 26 de julio de 2021

388 inmigrantes en 15 días entran en Melilla

Alguno puede pensar que me he olvidado de las continuas entradas de inmigrantes en Melilla durante estos últimos días. Pues no es así, no me puedo olvidar (aunque esté de vacaciones fuera de Melilla), de la situación que se está viviendo continuamente. Anoche otro nuevo intento, tras los 238 que entraron el jueves. A pesar de las medidas tomadas por las Fuerzas de Seguridad del Estado, 7 lo consiguieron. En total 388 en 15 días.

Es evidente que la situación de esta gente no es buena. Han dejado sus países de origen buscando una vida mejor. En muchos casos encuentran la muerte, la mayoría de ellos tienen que pasar por grandes penurias y desembolsos económicos. Algunos hipotecan su vida por muchos años para poder conseguir llegar a lo que llaman "primer mundo". Y por supuesto, muchos de ellos vuelven a ser deportados a sus países de origen tras haber tocado la gloria con sus manos y sus pies.

Pero también hay que tener en cuenta que, una ciudad como Melilla, con una población de 80.000 habitantes en 12 kilómetros cuadrados, sin industria, sin ganadería, sin agricultura, sin pesca..., donde el sector terciario de servicios (educación, sanidad, ejército) es prácticamente la única "riqueza" de la ciudad, no puede hacer frente a una avalancha de inmigrantes como la que está teniendo.

El CETI (Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes), está saturado desde hace años. Por muchos inmigrantes que vayan trasladando a la Península, siguen llegando nuevos y el coste que mantener este centro lleva, no puede ser asumido por la ciudad. Si a este centro le añadimos el mantenimiento del centro de menores, que están divididos en varios espacios (Purísima, Gota de Leche, Infantita), el presupuesto de la ciudad se nos va en ellos.

Es necesario buscar una solución a esto. Está comprobado que las vallas, por muy altas que se pongan, por muchas cámaras que se instalen, por muchas concertinas que se retiren y se suplanten por los aros de protección..., siguen siendo inútiles para contener las avalanchas de inmigrantes. Es necesario realizar una política no de rechazo ni de ayuda en nuestro país, sino de apoyo y ayuda en sus países de origen. Y no sirve de nada enviar dinero y ayuda humanitaria a los gobiernos de estos países, porque eso lo único que sirve es para engordar al político de turno, que está viviendo a costa de su pueblo.

También es evidente que tanto a Melilla como a España nos interesa que sigan viniendo inmigrantes. Por cada inmigrante que entra, Melilla recibe una cantidad y esa cantidad España la recibe de Europa. Es una pescadilla que se come la cola. Ahora bien, si envían 2, uno llega a la ciudad y el otro se lo quedan arriba. Que aquí todo el mundo chupa. La ayuda debe realizarse in situ, sin contraprestaciones y directamente a los que lo necesitan, no a través de intermediarios.

Y es que, durante años llevan tratando de convencernos de que en el mundo sobramos gente. Y no creo que sobremos gente, lo que sobran son aprovechados que viven a costa de los otros. Si hiciésemos un reparto más equitativo de lo que tenemos, ya verás como no sobraba nadie y además teníamos para acoger a muchos más.

Los Santos Inocentes

 El 28 de diciembre la Iglesia Católica celebra el día de los Santos Inocentes. Con esta fiesta recuerda lo que la tradición narra y los eva...