jueves, 19 de noviembre de 2020

Pactos secretos para aprobar los presupuestos de un país

Una de las noticias de esta semana es el pacto de los presupuestos entre el gobierno de PSOE-Podemos con el partido de EH-Bildu, la rama política de la banda terrorista ETA. Por qué y a cambio de qué, no lo sabemos, porque el gobierno no lo ha hecho público, pero nos lo podemos imaginar. 

El grupo EH-Bildu es un partido nacionalista, regionalista. Integran a una gran parte de personas que, en su día, pudieron apoyar al grupo terrorista ETA. Pero esto no los convierte en una agrupación terrorista. Porque seguro que hay personas dentro de ellos que no hayan apoyado la violencia de ETA. Esta vinculación no es el foco que hace malo el partido nacionalista Bildu igual que los partidos nacionalistas catalanes, o gallegos o andaluces. El nacionalismo es pernicioso por su propia naturaleza. No porque pueda llevar, como lleva a lo largo de la historia a la violencia, sino porque las ideas del nacionalismo son subjetivas y son las mismas ideas sobre las que se apoyó el régimen totalitario de Franco, de Hitler, de Mussolini, Stalin. Son malos porque exaltan unos sentimientos de pertenencia a una comunidad y le dan un carácter político a los aspectos que son puramente civiles, de convivencia. Les dan un signo ideológico y provoca una fractura social y el considerar que tu pueblo siempre esté oprimida y que es la mejor y otros están por debajo. Y eso justifica ciertas acciones que después llevan a la violencia y al terrorismo.

Como en un sistema partitocrático no se eligen a los representantes de la Cámara y del Senado directamente por el pueblo sino que se eligen a través de unas listas elaboradas y confeccionadas por los partidos, esto permite que se pueda pactar con quien se quiera a la hora de elaborar los presupuestos o cualquier ley, ya que no los votan el pueblo o sus representantes elegidos, sino que los votan unos señores que se rigen según el voto de partido. De manera que no hay una libertad de votación en la Cámara, sino que hay una disciplina de partido que me puede llevar a votar a favor de algo con lo que estoy en contra. Esto llevó por ejemplo a Hitler y Mussolini a decir que fueron elegidos por el pueblo, cosa totalmente falsa.

Lo mismo sucede a la hora de aprobar la Ley de Educación. Un nuevo pacto con los nacionalistas y unas concesiones por parte del gobierno, que llevan a que se apruebe una ley de educación totalmente injusta y que desune. Es evidente que el que domina la educación domina el futuro del país, ya que inculca lo que le interesa y a su manera. Ese adoctrinamiento es el que están fomentando los partidos nacionalistas y regionalistas, hasta el punto de provocar una división interna dentro del país, incluso en el idioma.

Si en España hubiera división de poderes y elección de los Diputados por el pueblo, no existirían los nacionalismos porque el pueblo no se dejaría llevar por el "corazón" del político, sino por lo que realmente trabaja y hace por el pueblo. Si un político promete y no ejecuta, no hace real, ese político es apartado y en su lugar se elige a otro que trabaje por el pueblo.

La vida funciona por lo que a mí me interesa, por lo que a mí me importa y no por los discursos de los políticos que me venden que los problemas que yo tengo son por los pueblos que me oprimen o por ideologías, por maneras de pensar.

Lo que está pasando en España de que los nacionalismos cobran más fuerza y poder, es una característica común y perniciosa del estado de partidos y que sólo se puede solucionar con la representación innominal y la separación de poderes de la democracia.

lunes, 16 de noviembre de 2020

No van a dejar ni la lengua

Es noticia estos últimos días la nueva Ley de Educación, la llamada "Ley Celaá", en honor (o deshonor) a la ministra que la promueve. Una ley en la que se pretende hacer desaparecer, poco a poco, la posibilidad de elegir libremente el modelo educativo que queremos para nuestros hijos, haciendo desaparecer los colegios concertados (quitándoles parte de ese concierto). Bueno pues ahora, no sólo pretenden quitarnos una libertad más, sino que también pretenden hacer desaparecer el español, mal llamado castellano, como lengua vehicular de nuestra nación. Esto es gravísimo.

Pero no es gravísimo porque lo que está haciendo ahora el gobierno o por lo que está desarrollando ahora o ha venido haciendo en los últimos años.

Hay dos aspectos importantes y fundamentales. El primero es el problema macrolingüístico que tenemos en nuestro país. Además de ser un problema económico, ya que todos los documentos oficiales se publican en las diferentes lenguas, lo que supone un gasto extra en traducciones y publicaciones. ¿Cómo es posible que en el mismo Congreso de los Diputados, se tengan que tener traductores de catalán, de vasco, de valenciano, de gallego, cuando le lengua oficial de España, y por lo tanto del Congreso de los Diputados es el español. Tenemos algunas personas con ciertos complejos que llevan esto a extremos impensables. Y en segundo lugar el problema que tenemos actualmente de separación, división y enfrentamiento político que se lleva al pueblo, provocando o llegando a provocar un enfrentamiento entre el mismo pueblo.

El problema con la lengua es un problema en España que cristaliza en la Constitución de 1978, como reacción y continuando con la misma perspectiva del nacionalismo franquista que del 1939 al 1975 imponía una única manera de ver España. En España se hablaba español porque lo decía Franco no era había otra lengua regional como oficial y eso imponía una única manera de pensar que la decidía Franco y su régimen.

Cuando llega el régimen del 78 hace lo mismo pero en oposición y de manera reaccionaria a eso. Sigue politizando, por un lado con los partidos nacionalistas y las lenguas regionales que se utilizan políticamente y por otro lado los que pactaron con los franquistas. En el artículo 3 introducen, para que parezca que se va a romper con el régimen franquista, que en España se va a hablar el castellano, y el castellano no existe. En la segunda república no se hablaba de castellano, se hablaba de español, porque es el idioma que se habla en toda España. Introducen el término castellano para no herir a los catalanes, a los vascos... Esto impuso una manera de pensar que estamos cosechando hoy, que la cultura se elige desde el pueblo y es falso porque la cultura la eligen ellos desde la política.

Ahora el gobierno pacta con los separatistas que el español no sea lengua vehicular en todo el territorio español y esto no tiene ni pies ni cabeza, porque el idioma oficial dentro de este país es el español, no es el catalán ni el vasco. Es evidente que no se deben eliminar las lenguas regionales del territorio español, porque es una riqueza, pero lo que no se puede hacer es eliminar la lengua oficial del país para introducir la lengua regional. Esto lo que hace es crear una conciencia de división y lo que se está haciendo es echar más madera a una separación que ha existido desde siempre y que debemos evitar.

Con esto se está politizando un aspecto cultural como la lengua. Pero es que también se politiza hasta la cuestión gastronómica. Hasta los tipos y formas de cocina se hacen diferentes en las distintas regiones de España para marcar más la división. Y todo esto viene a ser una politización de nuestra realidad como nación.

A este paso no vamos a poder viajar por nuestro país sin llegar a entendernos, porque en cada región vamos a hablar una lengua diferente. Es muy curioso que en muchos países se está incluyendo el español como segunda lengua para aprenderla y en nuestro país lo que estamos haciendo es eliminarla de la educación.

domingo, 15 de noviembre de 2020

¿Tomadura de pelo?

Leo esta mañana en la prensa: "Salud Pública comunica la curación de casi 500 personas tras revisar los casos desde julio", y me pregunto: ¿cómo es posible que ahora nos digan que había 500 personas curadas desde el mes de julio y los datos indican que Melilla está a la cabeza de contagios en España superando los 1000 casos por 100 000 habitantes? ¿¡¡¡Están de cachondeo!!!?

Pues al parecer es que ahora se ponen a revisar los números desde julio, muy inteligente por su parte, y descubren que hay cientos de personas que han sido dados de alta, pero no han sido notificados al Ingesa, que es quien centraliza los datos. Atención Primaria, que es quien controla los casos menos graves, ha estado dando de alta a los pacientes y no lo ha notificado a Salud Pública. Y esto ha llevado a que en los últimos días las cifras de positivos eran de 1800 personas.

Bien y ¿qué consecuencias han tenido estos números tan elevados desde el mes de octubre? Pues en primer lugar que Melilla se ha situado en la tabla más alta de contagios, superando a Madrid y Barcelona, ciudades con mucha más movilidad que esta pequeña "isla" en el norte de África. Recordamos que la frontera está cerrada y que la entrada y salida de la ciudad tiene que ser en avión o en barco.

En segundo lugar la toma de decisión bastante negativas como el cierre de la hostelería desde el día 18 de octubre. Una ciudad en la que una gran parte de su economía se mueve a través de la hostelería, ve como muchas familias empiezan a perder los pocos ahorros que tenían, donde camareros y cocineros se quedan sin trabajo y donde las ayudas no terminan de llegar, a pesar de que han recibido 12 millones de euros para ayudar a los comercios. Hay que tener en cuenta que en esta ciudad no hay ni una sola fábrica, ni ganado, ni campos, por lo que el sector terciario es el principal recurso de la misma.

El toque de queda desde las 22:00h de la noche, provocando que los comercios tengan que cerrar a las 20:00h de la tarde y que la población deba estar recluida en sus casas. Desde el 14 de octubre los comercios han cerrado a las 20:00 y las tiendas de alimentación a las 22:00. Con el toque de queda decretado a nivel nacional, las tiendas de alimentación adelantaron una hora su cierre y esto se ha mantenido hasta la fecha de hoy.

La prohibición de agruparse más de 3 personas no convivientes fue otra de las medidas tomadas por esta situación. Esto impide que muchas familias no puedan ni juntarse si quiera a verse o a pasar un rato juntos. Tampoco se permiten pasear o hacer deporte más de 3 personas que no convivan juntos. Hay que decir que esta medida no la cumple nadie o muy poca gente, porque se siguen viendo grupos por todas partes.

La continua petición de que se cierren los colegios, que se confine a la gente en las casas, porque existe un ambiente de miedo, provocado precisamente por los números tan alarmantes que diariamente nos estaban vendiendo. Y todos sabemos de sobra que no es solución encerrarse en casa, porque, como decía hace poco una mujer ya desesperada: "prefiero morir de COVID que de hambre".

Y a todo este desastre de números, que por cierto, ya han avisado que seguirán revisando y ajustando, con lo que es posible que hoy nos anuncien otros 300 curados de golpe, a todo este desastre, decimos, nadie dimite o nadie deja su puesto o nadie es destituido. Y creo que hay motivos para hacerlo. Pero a nadie se le cae la cara de vergüenza. El primero que tendría que caer es el responsable o responsables de Salud Pública, por su incompetencia para hacer las cosas bien. En segundo lugar los responsables de la Atención Primaria, por no ser capaces de gestionar correctamente los números y hacer una llamada o incluso un correo electrónico en el que se indiquen los casos atendidos diariamente. En tercer lugar tendría que caer el responsable del INGESA, pro no preocuparse de que se recojan todos los datos correctamente. Y todas aquellas personas que están responsabilizadas de dar la correcta información. Y ahora crean el "Ministerio de la Verdad", lo que tienen que hacer es saber gestionar correctamente la verdad y no creo que sea tan difícil. Pero claro, con decir que están desbordados, que están estresados y muy liados, lo han arreglado todo. ¡Pero si no hacen bien ni lo poco que hacen!

miércoles, 11 de noviembre de 2020

La disculpa: el COVID

Han pasado 20 días desde que el médico me dio la baja por ser contacto estrecho de un positivo. Después de 15 días encerrado con mi mujer, sin poder salir a comprar, a tirar la basura... el médico nos dice que tenemos que hacer la prueba PCR para ver si somos positivos o negativos. Algo totalmente inútil porque después de tantos días aislado, sin síntomas, ¿qué resultado va a dar? Pues el que dio, negativo. Así que ya por fin el médico me puede dar el alta, me dice el enfermero que me hace la prueba.

Bien, ahora me toca ponerme en contacto con el centro de salud para que me den cita para mi médico. Otra aventura. El mismo día, según tengo el resultado negativo, me pongo a llamar al centro de salud. Misión imposible 1, 2 y todas las que quieran hacer. Así que, después de 15 llamadas, me calzo y me voy directamente al centro de salud. Hago cola y cuando me toca, me dicen que hoy ya no tiene cita el médico que tiene que ser para mañana. Pero mire usted, que yo sólo quiero que el médico me dé un papelito con el alta y eso le lleva un minuto. Pues no, no hay hueco porque está muy liado y tiene muchos pacientes e incluso está atendiendo por la tarde. ¡Ajá! pues deme usted para mañana que sí hay un hueco.

¿Agobiado? ¿Muchos pacientes? Pues serán por teléfono o internet, porque allí nadie está esperando en la consulta del médico, me digo cuando regreso a mi casa, enfadado. A la salida del ambulatorio me he encontrado con varias personas que me cuentan la misma historia. "Yo también llevo 15 días", "yo estoy esperando que me llame para que me recete"... Estamos todos igual, al parecer. Y el médico está muy liado y con muchos pacientes. ¿Qué tiene todos los pacientes de Melilla él solo? porque no me explico que todos los que me voy encontrando en la puerta se quejan de lo mismo. Y cuando cuento esta historia a familiares, amigos y conocidos, me explican que les pasa lo mismo con sus médicos. ¿Se habrán puesto todos de acuerdo o es la respuesta que tienen que dar todos los médicos ante esta situación de COVID que les sobrepasa por incapacidad y medios?

Bueno pues nada, voy a comprar que por lo menos ya puedo salir. Por la tarde me voy a dar un paseo que nos viene bien estirar las piernas. Y respirar un poco de aire fresco que ya va siendo hora después de 17 días.

Así que el martes espero la llamada del médico. Y nos dieron las 10 y las 11 y las 12 y la 1... y por fin a las  2 de la tarde me llama. Pues nada, te doy el alta. Te la envío por correo electrónico como las bajas y mañana miércoles te incorporas a trabajar. Ok. Por fin parece que queda todo arreglado. Pero claro, me da el alta, pero no sé en qué fecha me la enviará. Espero toda la tarde y nada. Aprovecho también para darme un pasito y desatontarme.

Pues bien, sigo esperando el alta mientras escribo estas líneas. Y lo peor de todo es que mientras no presente en mi trabajo el alta no puedo ir a trabajar, aunque venga con fecha de ayer.

Y es que esta pandemia está haciendo que todo el mundo esté "agobiado". Pero la verdad es que yo no he visto a ningún médico ni enfermera agobiado. Al contrario, charlando tranquilamente en el pasillo, llevando una caja de aquí para allá, tomando su desayuno o almuerzo tranquilamente. Pues yo almuerzo en 10 minutos, en mi mesa de trabajo y procurando que nadie se acerque porque tengo la mascarilla quitada. Así que me da la sensación que todo el agobio de nuestros sanitarios se debe, no tanto a los pacientes enfermos, porque sólo están atendido pacientes de COVID y el resto de enfermedades han pasado a segundo plano, sino a la falta de personal sanitario para atender todo y la falta de material. Lo malo es que nos vendan que están muy liados y agobiados.

Señores del gobierno, durante la primera oleada vieron sus deficiencias y todos hablaban de tratar de solucionarlos de cara a la segunda oleada, que ya sabían que vendría. Ahora estamos en la segunda oleada, y seguimos con las deficiencias. Ayer un médico decía que el problema no es la falta de respiradores, sino la falta de personal que sepa manejarlos. Pasaremos esta segunda oleada, en la que siguen hablando de las deficiencias y que hay que mejorarlas y llegaremos a la tercera oleada en febrero. Y seguiremos con las mismas deficiencias. Quizás en diciembre tengan una pre-vacuna, como ya están vendiendo, pero esa vacuna no será todavía eficaz al 100% y tampoco la suministrarán a todo el mundo. Así que nos volverá pillar el toro. 

Y mientras, ustedes se dedican a gastar e invertir el dinero en: 45.000 euros en arreglar el despacho del responsable del nuevo "Comité de la Verdad". En seguir contratando, a dedo, asesores y directores para sus despachos y séquitos, en cambiar la flota de coches oficiales, porque se les quedan "viejos"... ¿Por qué no los gastan en inversiones en sanidad, en educación, en lo que realmente es necesario y más imprescindible? No creo que pintar un despacho y amueblarlo con bonitos y nuevos muebles y armarios sea prioridad en estos momentos.

viernes, 6 de noviembre de 2020

Mi verdad es la verdadera

El tema de "la verdad" es muy antiguo. Incluso nos lo podemos encontrar en el juicio de Jesús frente a Pílanos, que este le pregunta "¿Qué es la verdad?" y la respuesta de Jesús es "¿Y tú me lo preguntas?" La verdad tiene tantas caras como personas que dicen poseerla. Porque en el evangelio de Juan, ya se nos dice que "la verdad os hará libres". Y eso es lo que buscamos todos en nuestra vida. La verdad es los que todos queremos tener.

Y se preguntarán ¿a qué viene esto? Pues muy sencillo. Ahora resulta que nuestro gobierno socialcomunista sugiere crear una comisión que decida qué información es verdadera y qué información es falsa (fake). Esto supone decir adiós a la libertad de expresión y de la democracia (bueno, esta última creo que ya se le ha dicho adiós hace muchos años).

Cuando en 2018 el gobierno de Mariano Rajoy presentó una Proposición no de Ley para controlar la veracidad de las informaciones que circulan en las redes sociales y detectar así las potencias noticias falsas que pudieran interferir en la seguridad nacional, el partido de Podemos lo rechazó con rotundidad indicando precisamente eso, "el adiós de la libertad de expresión y de la democracia". Y les acusaba de que pretendían erigirse en los defensores de la verdad.

Pero mira que casualidad, ahora que están ellos en el poder es cuando, aquello que rechazaban, lo proponen y no solo lo proponen sino que encima lo dan por echo. Así el BOE publicó la creación de la denominada "Comisión Permanente contra la desinformación", cuyo objetivo es "la difusión deliberada, a gran escala y sistemática de desinformación, que persiga influir en la sociedad con fines interesados y espurios". Se guardan el derecho de pedir la colaboración de los medios cuando se considere oportuno para combatir las "fake news".

En conclusión, vuelve la censura de los años franquistas. Está visto que, cuando pensábamos que la Guerra Civil parecía una etapa ya superada y que empezábamos a olvidar, este gobierno está dispuesto a que no se olvide y además pretende demostrar que los "vencedores" fueron unos tiranos y los "perdedores" los pobrecitos. Y no se dan cuenta que en esta Guerra Civil no hubo ni perdedores ni ganadores, ya que todo el país salió mal parado de la "locura" política de la época. Tanto control lleva a una falta de libertades. Y eso que se supone que la verdad nos hará libres. Pues a mí me parece que perdemos toda la libertad si uno no puede decir aquello que piensa, aunque vaya en contra del gobierno.

Ahora bien, desde Europa ya le han dicho que van a controlar de cerca a esta Comisión y van a tirarle de las orejas si ven que es una forma de callar al pueblo, que empieza a levantarse y a darse cuenta de que no todo es oro lo que reluce.

Quiero terminar con este vídeo que nos explica muy bien lo que está haciendo el Gobierno imponiendo su "verdad verdadera" con este nuevo medio de "censura" que han creado, esgrimiendo el título de "democracia", algo que estoy cada vez más convencido, dejó de existir en España hace mucho tiempo.



miércoles, 4 de noviembre de 2020

Pongamos que hablo de Madrid

Anoche, cuando daban los datos del COVID por Comunidades, trataba y me esforzaba por encontrar a Madrid entre las que allí aparecían como las 10 primeras. Y no la encontraba. ¿Cómo era posible que no estuviera, después de lo que han despotricado contra la gestión de la presidenta Ayuso? 

Pues ahí están los datos, no me los invento yo, sino que son datos oficiales que dan ellos mismos. Madrid ha conseguido rebaja a más de la mitad los casos diarios de COVID y sin tomar en cuenta las medidas que están exigiendo en otras comunidades. Ahí tenemos que no han cerrado la hostelería. Les han puesto restricciones de aforo, de horarios... Pero no los han cerrado. Tampoco tiene el toque de queda a las 22:00h, ni a las 23:00h siquiera como proponía el Gobierno en el BOE, sino a las 00:00h. Y es más, el cierre de la capital se realiza sólo durante los puentes, para evitar que la gente salga en desbandada, y no todos los días, una medida que ha sido y siguen siendo muy criticada por muchos presidentes de comunidades. Pues les están dando un ejemplo de que no se debe "achuchar" tanto a la población con medidas "irracionales".

Madrid hace un mes tenía los peores datos de toda España y ahora está entre una de las que se van recuperando poco a poco. Y eso que el metro de Madrid va, en las horas punta, lleno hasta la bandera y es una de las mayores quejas que le han planteado los ciudadanos. Sin embargo, puedo decir, y además lo sé porque me lo han contado amigos que tengo allí, que están muy contentos con la gestión que está realizando la presidenta Ayuso. Y afirmado por gente que no son de su cuerda.

Esto todavía me hace ir más atrás en el tiempo y pensar que si cuando se hizo la desescalada se hubieran tenido en cuenta las medidas que proponía la presidenta para el aeropuerto de Barajas, es posible que el contagio todavía se hubiera reducido mucho más. El haber realizado test o bien en origen o bien en destino y que todo el que quiera viajar tuviese un test negativo, nos hubiera evitado tener que llegar a tomar medidas que se están tomando o incluso a las que se están pidiendo tomar. Eso de volver a encerrarnos en casa creo que no lo quiere nadie realmente. El que lo apoya es porque tiene asegurada la paga mensual y le da lo mismo ir a trabajar o no ir. Es más, diría que es una forma de quedarse en casa, cobrando el sueldo y sin tener que ir a trabajar. Pero el que tiene que ganarse el sueldo diario para poder alimentar a su familia, porque es autónomo o tiene un comercio, no creo que quiera tener que cerrar para quedarse en casa esperando. No creo que quiera, porque las facturas siguen llegando y el dinero no entra, por lo que llega un momento en que sus pocos ahorros, si todavía le quedan, se funden sólo pagando deudas.

En Melilla llevamos con la hostelería cerrada 20 días. Ahora quieren el confinamiento en casa y todo cerrado. Cuando se cerraba la hostelería hablaban de una ayuda que llamaban "ayuda paraguas", y explicaban cómo podía ser esa ayuda. Bueno, pues a día de hoy, todavía no se sabe nada de esa ayuda. A día de hoy no saben todavía cómo van a poder ayudar a los hosteleros y a día de hoy todavía no tienen intención de abrir la posibilidad. Y una Ciudad en la que una gran cantidad de familias vive de este recurso, si no hay caja, se mueren. En algunos sitios se habla de que si no nos mata la enfermedad nos matará el hambre y empieza a ser realidad. Gracias a Dios todavía instituciones como Cáritas o el Banco de Alimentos, están haciendo milagros y están manteniendo a familias enteras un día sí y otro también. Gente que tenía unos ahorros gracias a que había estado trabajando toda su vida (desde los 16 años), ahora no tiene absolutamente nada. Han perdido hasta lo poco que tenían y las facturas del mes de noviembre ya han empezado a llegar (alquileres).

Creo, y estoy convencido que si en vez de tener un "De Castro", hubiésemos tenido una "Ayuso", otro gallo nos cantaría y seguramente no estaríamos en la situación en la que nos estamos viendo en esta Ciudad que puede ser una "isla" tranquilamente.

domingo, 1 de noviembre de 2020

Enfermo sin estar enfermo, ...continuación

Recupero la continuación de aquella entrada del día 27 de octubre en la que contaba que, sin estar enfermo, tengo que permanecer en mi casa confinado por ser contacto estrecho de un positivo. Pues bien, como contaba en aquella entrada, el médico queda en llamarme el día 29 a lo largo de la mañana. A las 8:30h de la mañana suena el teléfono de mi mujer, quien al responder al mismo, descubre que es el médico de cabecera el que la saluda y le pregunta cómo está. Un minuto duro aquella conversación. Simplemente le preguntó cómo estaba, si necesitaba la baja que le proporcionase los datos de su empresa y cuando había sido el último día que había estado en contacto con la persona positiva. Un minuto de reloj. Ahora entiendo lo de "visita de médico", porque en un minuto poca información sobre el paciente y su estado, se puede recabar.

Las horas de la mañana van pasando y a mí nadie me llama. Así que a las 14:00h escribo un correo electrónico a mi centro de salud indicándoles que mi médico no me ha llamado a lo largo de la mañana y que necesito la baja que me están solicitando desde mi trabajo desde hace dos días, ya que es el tiempo que llevo sin ir a trabajar. No recibo contestación a este mensaje por ningún medio, ni correo electrónico ni llamada.

Paso la tarde preocupado, pensando en cómo solucionar el problema y llegando a la conclusión de que es mejor llamar al centro de salud o a urgencias y decir que tienes síntomas para que te tomen en serio, ya que de otra forma pasan totalmente de ti. Los rastreadores tampoco dan señales de vida y en ningún momento me han dicho si me van a hacer la PCR y comprobar si estoy enfermo o no.

Así que llega el día siguiente y a primera hora de la mañana mi mujer envía un correo electrónico al centro de salud indicando que a ella sí le han llamado pero que su marido está esperando que el médico se ponga en contacto con él. Silencio... cri, cri... A las 13:00h, ya mosqueado y enfadado, me siento delante del ordenador y les envío un correo electrónico al centro de salud indicándoles: «En vistas de que el médico no me llama y mi empresa ya me ha quitado el suelo de tres días por no acudir a trabajar, que sepan que me voy a mi trabajo ya que no he podido presentar la baja y me la están reclamando. No tengo síntomas por lo que me encuentro perfectamente para ir a trabajar. Pido por favor que me llamen ya, porque no puedo ir ala entro médico, llamo y no me cogen el teléfono, mando correos y no me llama mi médico y llevo desde el martes encerrado en mi casa sin ninguna noticia. ¿Cómo lo hago? Perdónenme, pero esto ya raya la locura y uno no está para perder el trabajo en estos momentos. Gracias.

Oye, qué efecto tuvo. A la media hora recibo un correo electrónico indicándome que mi médico se pondrá en contacto conmigo a lo largo de la mañana y a los 5 minutos me llama el médico para preguntarme qué pasa, cómo estoy y pedirme los datos para enviarme la baja, que recibo a los 10 minutos de colgar con el médico. Esta visto que las amenazas surten efecto. Ha sido decirles que me voy a la calle, que se acabó de hacer el tonto y de confinarme voluntariamente y que hasta que no me obliguen con un papel (la baja), no me quedo en mi casa y en 45 minutos todo lo que llevo esperando tres días se hace.

El médico me dice que no ha recibido ningún mensaje mío desde el 1 de octubre, cosa que dudo porque normalmente los correos que envío son para pedir medicación de mi suegra y en esa fecha no he enviado ninguno, porque no le tocaba. Insiste en que me quede en casa tranquilo, que no pasa nada porque me dé la baja tres o cuatro días más tarde, porque se están dando hasta con 10 días de retraso por la situación y que la empresa no tiene que tomar represalias. En fin, que todo muy amable y como dando a entender que él no tiene culpa de que si no me ha llamado antes es porque no ha tenido noticia de mi situación.

Aprovecho para preguntarle si él me envía el alta o si tengo que volver a llamarle y me indica que él me llamará y que me dará el alta en su momento, que yo tranquilo y que me quede en casa. Así que envío mi baja a la empresa y estos me desean que no sea nada y que pueda volver en unos días sin problema ninguno.

Ayer surge otra historia. Mi nuera me pregunta si me han llamado para darme cita para el PCR y le indico que no, que nadie nos ha llamado y que nadie se ha puesto en contacto con nosotros. Nos dice que el protocolo indica que pasados los 10 días, si no nos han hecho la PCR, no podemos salir hasta que nos la hagan. Y yo pregunto ¿a qué esperan a darme cita? Hablo con un amigo de Vitoria y me cuenta que allí está ocurriendo lo mismo que aquí. No se hacen PCR salvo que tengas síntomas y si vives con un positivo. Si eres contacto estrecho, a los 10 días te llaman, preguntan si tienes síntomas y si no, te dan el alta y listo.

Por la tarde leo en la prensa que el Gobierno de la Ciudad ha comprado 130.000 test de PCR para hacer un testado masivo en la Ciudad, lo que me hace entender que no hay suficientes pruebas por lo que se están haciendo las pruebas justas y necesarias. Así es imposible controlar una pandemia. Encima ahora quieren solicitar el confinamiento en casa durante 15 días. ¿Para qué? Para que volvamos a volvernos locos y no podamos salir de casa más que para ir a trabajar (el que no teletrabaja o le mandan a un ERTE) y para comprar. Los supermercados masificados y nosotros "engañados" con que tenemos que quedarnos en casa. Bastante es que no tengamos hostelería, que no podamos salir a determinadas horas de la noche, para que además tengamos que quedarnos en casa todo el día. A mí me quedan todavía unos días de confinamiento y ya estoy deseando poder salir a pasear y despejarme un rato, como para tenerme otros 15 días.

Ahora, también aviso que la gente, en un segundo confinamiento, no va a salir a aplaudir ni a sanitarios, ni a policías ni a Cristo que lo fundó. La gente va a empezar a liarla y es lo que se está viendo desde que han puesto el toque de queda en todas las ciudades de España. La gente no va a tragar en silencio un nuevo confinamiento, porque entiende que la culpa no es de ellos sino de los ineptos de gobernantes que tenemos, que son incapaces de tomar una medida conjunta y seria.

Los Santos Inocentes

 El 28 de diciembre la Iglesia Católica celebra el día de los Santos Inocentes. Con esta fiesta recuerda lo que la tradición narra y los eva...